martes, 15 de diciembre de 2009

Ya están brillando las luces.


Ya están brillando las luces

De la Navidad

En las calles y plazas

De mi ciudad.

Con un mes de antelación

Me parece un despilfarro

¡Si estamos en crisis?

¿Porque tanto gasto?

 Se oyen villancicos

En los supermercados

Pero los turrones tan caros

Están aparcados.

Estoy en el paro

Y sin un solo euro

Ni pavo en la mesa ni pollo

Me llevaré morcillas para el apuro.

De mariscos ni hablar

Que no me llega…

Ni para la hipoteca

Ni para un plato de lentejas.

El champán ni nombrarlo

Y menos el catalán

Beberemos agua del grifo

Y nada más.

 Cantaremos, eso sí,

Que no cuesta dinero

Villancicos tristes

Por la ruina que tenemos.

 En vez de las uvas

Unas aceitunas…

A ver si nos ahogamos

Todos a una.

La lotería ya me tocó

Cuando mi empresa

Dio el cerrojazo, gracias a Dios!

Que me quedo el paro.

No compraré ni un décimo de lotería

Porque son muy caros…

Y con esos veinte euros

Me compro el pan, y los ajos.

 Vaya unas navidades

Que se presentan…

Sin calefacción

Y con muchas deudas.

 Voy a pedir a los Reyes Magos

Que cambien el gobierno…

Para ver si entonces

Nos reponemos.

 

Encarna Recio Blanco.



Ya no me queda más.

 


Ya no me queda más

Que la pluma y el silencio.

Más que mi perro dormido

Y mis suspiros al cielo.

Ya no me queda una lágrima.

Ya no me queda un lamento.

Sólo me pesan y bullen

Atormentados recuerdos.

Qué locura fue la mía

Cuando llegaste a mi lecho.

Cuando te abrí el corazón

Y te dí todos mis besos.

 Qué destino se trazó

En lo alto de aquel Cielo

Qué conjuro de sicarios

Asaltaron mis sosiegos.

 Se terminó  la alegría

Mis musas no florecían

Y de mis ojos brotaban

Dos lagrimas peregrinas.

Ya no quiero recordar

Ni uno solo de tus  besos.

Tengo sellada mi mente

Y un candado en tu recuerdo

  

Encarna Recio Blanco.


sábado, 5 de diciembre de 2009

Quiero bordad esta noche un amanecer.



Quiero bordar esta noche

Un amanecer sin lágrimas.

Un mañana con futuro

 ¡Esperanza!

 Quiero bordar y me sale

Un remiendo de pesares

Y la aguja se me enreda

En mis cuitas y  mis  males.

De mis fracasos y errores

Siempre tuve la  culpa

Porque iba por la vida

Sin caretas ni ataduras.

Iba a pecho descubierto

Sin guardarme el corazón.

Creyendo que todo el mundo 

Era como yo.

 Así fue, que cierto día

Un gran tajo descubrí…

En los limpios sentimientos

Que tenía dentro de mí.

 Y no me sale el bordado

Para poderlo encubrir…

Y que nadie viera los destrozos

Ni los rotos sin zurcir.

 Me guardaré más del mundo,

Que enfilan lanzas sin fin

Si estoy rota….

¡Pues a coser y zurcir!


 Encarna Recio Blanco.


viernes, 4 de diciembre de 2009

Cuando la luz se apaga.



Cuando  la luz se apaga

Vuelve penosa la luna

Que sonríe descarada

Detrás de una negra bruma.

Son como mantas que envuelven

Tu adiós con mi desventura

Dejando negra mi noche

Sin tu locura.

Termina mi sueño.

Quiero empezar otra vida

Me olvidaré de aquel fuego

Que con pasión me encendías.

 Cuando ya la luz se oculta

Veo  muy claro mi desorden

Y se dispara mi ira

Y se duermen mis pasiones.

¡Ya me lo dijo la luna!

 

Encarna Recio Blanco.


miércoles, 2 de diciembre de 2009

Manifiesto...tengo miedo.


Manifiesto:

Quiero, que con este manifiesto,  se me oiga en todos los confines del Universo.

Quiero esas cosas, a las que tengo derecho, me avala una constitución, lo que no sé, si esto es cierto.

  Soy un ser humano, una ciudadana del mundo que paga sus impuestos, que se ha pasado la vida trabajando honradamente, y ahora tengo una pensión, que me da risa y que me da miedo.

 Quiero arrancar las rejas de mi casa para tocar las flores de mis tiestos…  ¡pero me da miedo! Quiero salir a la calle libremente sin el temor, a que me asalten… ¡pero tengo miedo!  Quiero coger mi coche sin el temor a la bomba dentro ¡pero  tengo miedo! Quiero votar  en comicios limpio… ¡pero no me atrevo!

Quiero no  ver más en el mundo, fusiles y metralletas, pero cada día más las veo, y tengo miedo. Quiero ver el trabajo en las manos de los hombres, pero paradas las sigo viendo… ¡tengo miedo!  Quiero no ver a un ser humano tirado por el suelo, sin pan, sin cobijo, con la droga hasta  el cuello,  y les veo… ¡tengo miedo!

Quiero ver a los mayores acompañados, asistidos, con pensiones dignas, pero más abandonados,  cada día les veo… ¡tengo miedo! Quiero dejar de oír a farsantes, maquiavélicos, en atriles relucientes, y robándonos luego, les oigo, les veo y...  ¡tengo miedo! Quiero no ver coronas en la frente de los Reyes de carne y hueso, les sigo viendo cada día, y me dan miedo.

 No quiero ver los Santuarios de opulencias, tan llenos de  de tiaras y cetros, en frentes que quizás, no recen ni un Padre Nuestro… ¡tengo miedo!  No quiero ver la pobreza en las almas, ni corazones sin fuego, ni las manos agarrotadas, ni cuerpos muertos, viviendo, me dan miedo.

 No quiero, ni puedo, seguir escribiendo!

 ¡Me doy miedo!

 

Encarna Recio Blanco.


Señores la gripe A.




Señores la gripe A, nos tiene muy preocupados

Pues la pandemia se extiende, como un lobo desbocado.

 La polémica vacuna ya está dispuesta,

lo que no sabemos es,  lo que después  nos venga.

 La sacaron corriendo dicen sin previo estudio.

¿Alguna mano oportuna para su lucro?

 Unos dicen que se la ponen, los otros dicen que ni hablar

Y la gente con los mocos se los traga, y a callar.

 Ahora por su fuera poco, resulta que en Canadá

Ha salido un lote raro ¡La alarma es descomunal!

 La de Canadá se llama  Arepanrix hasta el nombre

Tiene raro, y la de España… Panderix.

 ¿Dicen que ha mutado? ¿Será genética

¿Molecular…o puntual ?Vaya que lío y desconcierto

 Háblenme claro que no lo entiendo.

 ¿Se la ha puesto la ministra? ¿Me vienen a preguntar?

Porque si no se la pone es que no es de fiar.

 Y aquí está asustado el mundo con la Pandemia,…

Con mucho miedo esperando lo que se acerca.

 Los gobernantes de fiesta en fiesta, de pelea, en pelea

Solo se afanan en llenar hasta arriba, sus carteras.



Encarna Recio Blanco.



viernes, 27 de noviembre de 2009

Que se callen las campanas...




Que se callen las campanas

Que dejen de repicar

Que no me puedo dormir

Y no puedo descansar.

 Cuento las doce y la una.

Cuento las dos y las tres.

Y las campanas no paran

En su loco proceder.

Un pitillo entre las manos

Contemplando las estrellas

Que locas hacen un círculo

En mitad de la plazuela.

 La luna esconde su cara

Para que nadie la vea

Y yo me quiero quitar

Este dolor de cabeza.

Cuento las cuatro y la cinco

Ya la basura se llevan

Unos zagales cantando

Alegres cual castañuelas.

Mañana le digo al cura

Que rompa el reloj de la Iglesia.

O que le quite las pilas.

O que las mande a la sierra.

Porque no puedo dormir.

Porque escribir no me dejan.

Y porque ya mi cabeza parece…

Que tiene dentro la guerra.

 

Encarna Recio Blanco.


miércoles, 25 de noviembre de 2009

Cuando me despierto...



Cuando me despierto empiezo a cavilar

En todo lo que pasa que yo quiero arreglar.

Cojo mi fusil y empiezo a disparar

Con balas del amor a ver si atino a dar.

En el frente de la guerra no me dejan pasar

Porque dicen que me meto donde no puedo opinar.

Me voy al otro frente el de la caridad

Y veo al Sr. Obispo que me manda callar.

Veo una cola  de gente en fila india

Sellando el paro y nadie rechista.

Entro en un asilo y veo a viejos que dormitan

Llenos de sedantes sin hijos ni hijas.

Cansada me vuelvo a mi leonera…

El fusil al hombro sin balas se queda.

 Encarna Recio Blanco.



lunes, 23 de noviembre de 2009

En mi cuartel general...


En mi cuartel general

Ya estoy preparada,

Sin fusiles ni tropas

Para mi batalla.

A sola recuento

Mis ansias y ganas,

Para que en éste frente

No me falle la esperanza.

Ya estoy dispuesta

Para disparar…

Con flechas de amor

De paz y de caridad.

Necesito fuerzas para la tarea

Hombres valientes.

Hembras dispuestas.

En las contiendas de la conciencia.

¿Quieres unirte a mí?

Ven sin reparo,

Que en ésta cruzada estoy segura

Amigos…

Que la ganamos la batalla.

 

Encarna Recio Blanco.


sábado, 21 de noviembre de 2009

Quise escribir en tu cuerpo...



 Quise escribir en tu cuerpo

Tatuarlo de por vida

Coser tu piel a mi piel

Con hilos de fantasías.

Se debatían nuestros cuerpos

Jadeantes sin cesar

Cual batalla inacabada

En sublime acto nupcial.

 Las sabanas por el suelo

Y unas copas de champán

Aquellas velas encendidas

Que dejaron de brillar.

 Cuando tu cuerpo y mi cuerpo

En éxtasis celestial…

Se fundieron solo en uno

Rozando la eternidad.

 

Encarna Recio Blanco.


lunes, 16 de noviembre de 2009

A mi amigo- Paco Yllan.


A mi amigo Paco Illán

Hoy quiero mandarle un beso

Porque el suyo recogí

De mi frondoso barbecho.

 Sé que vienes a mi campo

Algunos días…

Para ver si mi sementera

Está crecida.

Tus manos que también tejen

El suspiro en la poesía

Sabes bien que la faena…

Cuesta sangre muchos días.

 

Encarna Recio Blanco.




Ya casi nada es pecado...



¡Ya casi nada es pecado! estamos todos en gracia.

Cada uno con su bola hace de su capa un sayo.

Ya no es pecado abortar, abortar al desalmado

Que te pega un tiro y se va tan pancho.

 Ni que te fumes un porro lo venden en las discotecas

Y los camellos se compran mil leyes que los protejan.

Ni irte al piso con tu novio ni que tengas a la querida

En tu mismo dormitorio.

 Ni que dejes a tu padre sólo aunque esté en el hospital

Ni hablarte con ese hermano por la herencia de tu madre.

¡Ya casi nada es pecado! y se van a comulgar con un descaro.

Y la ministra pepita cada día con un trapo.

Las pateras llegan llenas de seres que desalmados

Viene a este paraíso y se encuentran con el racismo malvado.

Los edificios arden y no se encuentra al pirómano

Los hospitales a tope y los médicos al paro.

¡ Ya casi nada es pecado! los mandatarios quieren

 Plena libertad para dar la religión

Y la iglesia quiere que todos creamos

En el Señor. Ya casi nada es pecado!

 En las ciudades no se puede circular

Los unos corren los otros, más.

¡No me extraña amigos que estéis tan tristes!

 

 Encarna Recio Blanco.


domingo, 15 de noviembre de 2009

La niebla esconde mis pasos.




La niebla esconde mis pasos

Que torpes se tambalean

Por un camino prohibido

Que tomé sin darme cuenta.

En mi mochila llevaba

Unas pocas pertenecías,

Unos libros, mil cuartillas

Para escribir junto a la hierba.

Mi bastón eran mis sueños

Altos como las palmeras

Cimentados con amor

Del corazón a mis venas.

Un cofre de amor repleto,

Los sembré en una ladera

Para ver si florecía

En otoño o en primavera.

 En mis pies  las mil heridas

Que me sangraban con fuerzas,

Intenté parar en seco,

Pero el freno no me iba.

Más la niebla se adentraba,

Más oscuridad volvía,

Y la venda de mis ojos

Nadie quitarme podía.

Al final de aquel camino

Al que llegué dolorida…

Comprendí, quizás muy tarde

Su tremenda cobardía.

Bajo una higuera frondosa

Traté de dormir un rato

Y aquel perro callejero

Lloró conmigo asustado.


 Encarna Recio Blanco.

 

martes, 10 de noviembre de 2009

Anoche en mis sueños.


 Anoche en mis sueños

Dios me despertó

Fue cual un suspiro

Que el viento envolvió.

 Salté de la cama

Y me fui a su encuentro

Me arropaba con su manto

De nubes y Cielos.

No me reprochaba nada

Sólo me abrazaba

Y en aquel abrazo

Se abría mi alma.

Me traía recuerdos

Que había olvidado

Y muchos deberes

Que tenía atrasados.

 Le conté mis cuitas

 Mis locos desengaños

Todas mis heridas

Le mostré sangrando.

 Tengo que marcharme

De pronto me dijo:

Yo le dije, espera…

Quiero estar contigo.

 Con dulce sonrisa

Me dijo al oído

Sigue faenando

Siempre estoy contigo.

 El sueño se fue

Mis ojos se abrieron

Él se había marchado

Me quedé en silencio.

Pero por los aires

Mil rosas vinieron

Eran del perfume

Que Él dejó en mi lecho.


Encarna Recio Blanco.


domingo, 8 de noviembre de 2009

Me oyes?

¿Me oyes?

¿Me sientes?

¿Me entiendes?

 Pues entonces…

Te mando desde lejos

Este beso.


Encarna Recio Blanco.


Salimos a pasear.




Salimos a pasear mi perro y yo.

El miraba para el suelo oliendo sin descansar

Yo miraba a las estrellas que no querían alumbrar.

 Me encontré con un sereno de esos que no quedan ya…

Me saludó cortésmente pero no era de fiar.

 Después a dos zagalones de esos que te hacen pensar,

Que tu bolso peligraba por el tirón infernal.

Más adelante, a una señorita en la esquina descará

Que me pedía un cigarro y yo no fumé jamás.

 El cura venia rezando un místico ritual

Con la cara cabreada y un rosario le colgaba

Debajo de la sotana.

Una pareja se besa detrás de aquella ventana,

Y mi perro se hace un pis, de mala gana.

A un lotero cojeando, a  un relojero asustado

Porque dicen que al barbero en la calle lo han robado.

 Un cantinero cabreado porque  no vende ni un vino

Y el que vino se marchó por las palabras que dijo.

Calle mayor con farolas amarillas como cirios

Con sombras que van andando sin corazón por testigo.

 Me mira cansado el perro cuando saco mi bolígrafo

Y me subo a la palmera de mi amigo Rafaelillo.

Y allí arriba sigo con la faena de mis poemas en la palmera subida

Hasta que llega la poli y me dice, que  baje de allí en seguida.

 Que no son horas de hacer terrorismo literario, que es muy tarde

Y estoy expuesta a cualquier desastre.

Me encamino hacia las ánimas donde tengo mi escondrijo…

Y ellas me acompañan silenciosas, llevando a  Dios por testigo.

 

Encarna Recio Blanco.