Te llevo tan dentro, que eres parte de mi vida
Si no te tengo a mi
lado no sé lo que haría.
Cual droga te busco
para que me calmes,
Para que me alegres,
para que me ames.
Eres el oasis por donde me pierdo
Cuando ya no puedo
más, con mi enorme cargamento.
Eres ésa dulce pócima que me emborracha,
Con el néctar de tu
aroma, mi corazón descansa.
Eres indescriptible, etérea bella por dentro y por fuera.
¡Quien tuviera la
llave para abrir tu puerta!
Te necesito…
Cuando el dolor
siento, el desamor presiento,
Cuando la alegría me llena, o la tristeza acecha.
Eres compañera de mis fechorías cuando mi
pluma
A veces, se dispara
con osadía.
Tratas de enmendarme pero soy tozuda al adentrarme
En tu mundo, siendo
una ilusa.
Siempre te cuento mis cuitas y todo lo que me
acontece
En este mundo de locos,
donde mi pluma perece.
Siempre demandando Paz, sembrando esperanzas
En el barbecho de una
tierra, árida y desolada.
¿Qué te diría
poesía en este día? Escribiendo
Y escribiendo…
Engendrando tan sólo, con tus dulces melodías.
No sé si mi métrica
será la adecuada,
No sé si los ritmos
están engarzados.
No sé si la estrofa estará desmedida sólo sé,
Que es el corazón y
el alma, quien me lo dictan.
Hoy mis
sentimientos explotan y se expanden
Cual las brisas, por
estos partos sublimes
Que me regalas
Poesía.
“Decía León Felipe:”Deshaced este verso,
Quitarles los
caireles de la rima, el metro,
La cadencia y hasta
la idea misma.
¿Qué importa que la
estrella esté rémora
Y deshecha la rosa?
Aún tendremos el brillo y el aroma.
Aventad las palabras y si después
Queda algo todavía, eso será…La poesía.
¡Felicidades…Amada mía!
Encarna Recio Blanco.





