Mostrando entradas con la etiqueta amores. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta amores. Mostrar todas las entradas

domingo, 14 de enero de 2018

Yo la amé




Yo la amé, y era de otro, que también la quería.
Perdónala Señor, porque la culpa es mía.

Después de haber besado sus cabellos de trigo,
nada importa la culpa, pues no importa el castigo.

Fue un pecado quererla, Señor, y, sin embargo
mis labios están dulces por ese amor amargo.

Ella fue como un agua callada que corría...
Si es culpa tener sed, toda la culpa es mía.
Perdónala Señor, tú que le diste a ella
su frescura de lluvia y esplendor de estrella.

Su alma era transparente como un vaso vacío.
Yo lo llené de amor. Todo el pecado es mío.

Pero, ¿cómo no amarla, si tú hiciste que fuera
turbadora y fragante como la primavera?

Cómo no haberla amado, si era como el rocío
sobre la yerba seca

Traté de rechazarla, Señor, inútilmente,
como un surco que intenta rechazar la simiente.

Era de otro. Era de otro, que no la merecía,
y por eso, en sus brazos, seguía siendo mía.

Era de otro, Señor. Pero hay cosas sin dueño:
Las rosas y los ríos, y el amor y el ensueño.

Y ella me dio su amor como se da una rosa,
como quien lo da todo, dando tan poca cosa...

Una embriaguez extraña nos venció poco a poco:
ella no fue culpable, Señor... ¡ni yo tampoco!

La culpa es toda tuya, porque la hiciste bella
y me diste los ojos para mirarla a ella.

Toda la culpa es tuya, pues me hiciste cobarde
para matar un sueño porque llegaba tarde.

Sí. Nuestra culpa es tuya, si es una culpa amar
y si es culpable un río cuando corre hacia el mar.

Es tan bella, Señor, y es tan suave, y tan clara,
que sería un pecado mayor, si no la amara.

Y, por eso, perdóname, Señor, porque es tan bella,
que tú qué hiciste el agua, y la flor, y la estrella,

Tú, que oyes el lamento de este dolor sin nombre,
¡Tú también la amarías, si pudieras ser hombre!
 José Ángel Buesa


Voz- Encarna Recio Blanco.


viernes, 9 de junio de 2017

Oyendo esta música






...Y oyendo esta música quien no se estremece?

Esta música que te recuerda, cuando él te dijo que te quería bailando.
O cuando los poetas escribieron versos de amor y de historias, capítulos de la vida que se incluyen en memorias.
Los autores de canciones caminaron sin medida, para contar experiencias de mil historias vividas.

Los transeúntes cansados, relataron sus leyendas, y en las memorias nos quedan fabulas que son eternas.
 Todos tenemos algo que contar de nuestra vida, momentos y circunstancias, que cambiaron las salidas.
A veces pedir al tiempo que recuerde nuestro andar, me parece insuficiente para volver a empezar.

Podemos estar muriendo a los dos años de edad, y rozando los sesenta empezamos a bailar.
Llorar por lo que no hicimos, y que no haremos jamás, en lo que hubiera pasado si me dejase llevar.

 Cuando esa que es la muerte, viene a rendirnos sus cuentas, se nos llena de repente el alma de reprimendas, y sacamos las facturas que no quisimos pagar, y los años de condena, se pueden multiplicar.
 Y yo pienso que el delito que tengamos que pagar, es mejor pedir disculpas, que el permiso para andar.
 No pienses en el mañana, ni en el pasado tampoco, solo espero que la muerte, cuando diga de venir, me traiga muchas facturas y muy poco que decir.

Me mirara sonriente porque mi condena es larga, pero me quedaran los recuerdos para poder compensarla.
Porque los trenes son muchos los que pasan por aquí,  y jamás yo me arrepiento porque siempre los cogí.

En esto de dar consejos, yo no soy la gran experta pero de vivir si entiendo, porque la historia y la vida, te dan siempre una respuesta.



Encarna Recio Blanco.

viernes, 17 de febrero de 2017

Espero tu cuerpo




Espero tu cuerpo y ansío tu alma,
el deseo consume todo alrededor,
no es pasión ni locura esto que yo siento,
mis ganas me dicen, que es algo mejor.

El tiempo enemigo de nuestras maneras,
estrategias tantas he trazado ya,
mi alma me dice que aunque no te tenga,
me es suficiente poderte mirar.

Descansa mi cuerpo sobre la tormenta,
un volcán alado sin lava esta vez.
Me tiembla la mano al ver que te acercas
y cuando te marchas, me vuelvo a caer.

Sobre un precipicio nos balanceamos,
nos sentimos libres cuando no hay dolor,
y solo si estamos cobijados juntos
siento que se para de golpe el reloj.

Este corazón me dicta maneras,
sentencias que tengo sin más que seguir,
alguien desde el Cielo ya trazó el camino
y mis pies caminan, dejándome ir.

No quiero rutinas ni pasiones muertas,
ni tejer sentada en cualquier salón.
Yo quiero que el tiempo pueda detenerse
y dejarme siempre, a tu lado amor

No creo en pecados, aunque sé que existen,
no creo en los delitos que ya cometí,
creo en el futuro de nuestras pasiones,
y en lo que más creo mi amor, es en ti.


Encarna Recio Blanco.


Escucha"ESPERO TU CUERPO" en Spreaker.

viernes, 13 de enero de 2017

Cuando te sientas solo




Cuando te sientas solo…
¡háblame!!!
aunque no estés a mi lado
¡te escucharé!!!

Cuando estés  triste…
¡llámame!!!
desgranaremos juntos
los recuerdos del ayer.

Cuando estés alegre…
¡recuérdame!!!
en las tardes de poesía
que te dediqué.

Cuando tus labios besen
¡compárame!!!
entre el amor y la miel
estaré.

Aunque no te pueda ver…
¡amor mío!!!
de por vida en la distancia

¡te amaré!!!

Encarna Recio Blanco.



Escucha"CUANDO TE SIENTAS SOLO-" en Spreaker.

viernes, 18 de marzo de 2016

Los labios se unieron







Los labios se unieron hasta convertirse en uno,
 y mis manos se perdieron por el universo de lo oscuro.

Yo no vi tinieblas, ni demonios, ni pecados,
 solo sé, que fui feliz y que quise comprobarlo.

Conocer todos tus puertos, adentrarme en tu regazo
 y comprender que no existen las quimeras sin tus brazos.

Me  perdí en tus gemidos, los lamentos no existían,
 y sentí por un momento, que la muerte
 distraída no quería esa noche romper, nuestra magia.

Quiero soñar a tu lado por el resto de mis días
 y que Dios pueda perdonarme por sentir esta gran melancolía.

De tus besos, de tus manos, de tu boca que fue mía.

Aquellos grandes poetas a lo largo de su vida,
 se preguntaron mil veces a donde fueron los besos,
 a donde aquellas caricias, a donde las madrugadas
 de amantes y de sonrisas.

Yo los vi, yo los vi aquella noche,
aunque piensen que es mentira.


Los tuve entre mis dedos y los tengo todavía…

sábado, 7 de febrero de 2015

Ya no me quedan rincones...



  



Ya no me quedan rincones en el mundo donde buscarte
ni caminos que siempre me llevan a ninguna parte.
No me quedan palabras en mi alfabeto para nombrarte
ni suspiros en mi garganta para llamarte.

Ya no me quedan  ganas de oír al  mundo
envuelto en  marañas, traiciones olvidos y humos.
Con las pieles secas, con los ojos húmedos
 lleno de guerras, desamores,  desazones y lutos.

Ya no tengo ganas de vivir en esta penuria
donde la alegría se  me evaporó por un conjuro.
Donde el amor me robó  un sicario sin cuchillo
Para dárselo a una diosa de cera… porque era suyo.