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miércoles, 24 de octubre de 2018

Escribo sin modelo...

 

Escribo sin modelo a lo que salga.

Escribo de memoria de repente.

Escribo sobre mí, sobre la gente,

 Como un trágico juego sin cartas solitario.

 Barajo los colores, los amores,

Las urbanas personas, las violentas palabras.

 Escribo sobre la guerra, sobre la paz,

Sobre el amor, sobre una caricia helada

O una caricia hirviendo.

  Y escribo, escribo y escribo…

Y en vez de echarme al odio o a la calle.

¡Escribo a lo que salga!

G. Fuertes

Encarna Recio Blanco.




sábado, 11 de mayo de 2013

Unas lineas...



Quiero que tú seas feliz

Aunque yo me esté muriendo.

Aún así, bendigo el día y la hora

 Que llegaste a mi puerto.

  Sé que tu piel está desierta

Sin mis caricias

Y que tus ojos deambulan

Buscando las mías.

 Sé que no eres feliz

Por donde transitas,

 Pero tienes un deber 

Que pesa más que tus sonrisas.

  Estoy sin estar en mí...

Hazme llorar con la verdad

 De tu vida.

Pero hazme feliz tan sólo...

Con unas líneas.

 

Encarna Recio Blanco.


martes, 10 de junio de 2008

Deja mis manos libres


Deja mis manos libres

Sobre tu cuerpo…

No las retengas que te deseo.

 

Deja que ellas busquen

Con empeño de acariciar

Todos tus puertos.

 

Deja mis manos libres

Sobre tu cuerpo…

Que me he perdido en él...

Y no regreso.

 Encarna Recio Blanco




domingo, 11 de mayo de 2008

Me diste un beso aquel día


Me diste un beso aquel día

Y el sol en la luna se tornó

La estrella más lejana que existía

Se posó por un rato en mi balcón.

 La noche que cayó no era clara.

 Las nubes comenzaron a acechar.

Unas lenguas viperinas y macabras

Escuchaban tras la puerta mi llegar.

Escondí como pude mis deseos.

La mirada y mis manos al hablar.

Esta voz que se vuelve quebradiza

Y mi boca sin dejarme respirar.

Y los fuegos más calientes de la tierra

En mi puerta se plantaron a esperar,

Me juraron no marcharse de mi vida

Y quemarme para siempre sin piedad.

Ahora vago por el mundo de los muertos,

Por aquel beso que nunca debí dar.

Pero en aquella mañana tan fría

 Si volviera a vivir…
¡Te volvería a besar!

 

Encarna Recio Blanco.




sábado, 10 de mayo de 2008

Cuando me haya sumergido



Cuando me haya sumergido en el olvido

Cuando me haya diluido en agua y sal

Cuando sea un trozo de lo que has vivido

Y todo  lo que  tú quieras recordar.

 Cuando el tiempo ya no sea el enemigo

Invencible porque no aguanta un farol

Cuando ya no exista nada decisivo

Ni una sola estupidez que discutir entre los dos.

 Cuando sople el huracán y te arrastre hasta gritar

No te asustes porque estoy detrás de ti.

Aunque no me puedas ver…

Piensa en mí y allí estaré.

Cuando apriete con violencia el vendaval

Asustando al huracán.

Cuando tengas caducadas mis urgencias

Cuando queden mis zapatos sin usar.

Cuando ya no encuentres restos de cenizas

Ni mi ropa sin guardar.

Cuando  no resuenen más mis maldiciones

Y mi risa y mi llanto galopar.

Aunque no vuelvas a ver mis intenciones

De jugar a ser feliz  cada día  un poco más.

Cuando sople la ventisca y te arrastre hasta gritar

No te asustes porque estoy detrás de ti

 Aunque no me puedas ver piensa en mí…

Y allí estaré.

 

Encarna Recio Blanco.





viernes, 14 de diciembre de 2007

Temblorosa mi mano...


Temblorosa mi mano cogió la tuya

También fuerte, pero más niña.

Se sonrojó tu cara, se sonrojó la mía,
Cual ola que quiere ahogar

Irreales fantasías.

 En la quietud de la alcoba

Muy despacio me decías:

No quiero rozar siquiera

Ni esta piel, ni esta mejilla.

Pero aún sin saber

El porqué de tus caricias...

¡Ámame sólo esta noche!

Aunque después

¡Te maldiga!

 

Encarna Recio Blanco