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miércoles, 24 de octubre de 2018

Escribo sin modelo...

 

Escribo sin modelo a lo que salga.

Escribo de memoria de repente.

Escribo sobre mí, sobre la gente,

 Como un trágico juego sin cartas solitario.

 Barajo los colores, los amores,

Las urbanas personas, las violentas palabras.

 Escribo sobre la guerra, sobre la paz,

Sobre el amor, sobre una caricia helada

O una caricia hirviendo.

  Y escribo, escribo y escribo…

Y en vez de echarme al odio o a la calle.

¡Escribo a lo que salga!

G. Fuertes

Encarna Recio Blanco.




jueves, 19 de junio de 2008

Tu querías mil poemas



Tú querías mil poemas y esperabas cada noche

A mis Ondas pasajeras que te contara el secreto

Lo que en mi alma tuviera.

 Yo escribía mil cuartillas con anónimos mensajes

Por las Ondas del espacio, por los cielos y los mares.

Para que  llegaran a tu jaula y a tu huerto tan desierto

Y que alegraran las noches de tus negros cementerios.

No había lunas ni estrellas que pudiéramos contar

Pero perdimos mil noches y esas… ya no volverán.

Las dejamos pasar creyendo que volverían

Y te aferraste al dolor sabiendo que te perdías.

Esos años, esas noches, esas tardes y esos días

Esos minutos cansados en los que siempre decías…

Que al mirar por la ventana a mí nunca me veías.

 Te escribí tantos poemas, cartas, versos fantasías

Canciones que en el olvido quedarán sin melodías.

¿Por qué quisiste escucharlas, recordando nuestra vida?

 Ya cuando todo se acabe para ti o para mí

Pensaremos en el tiempo que no pudimos vivir

Y pediremos a Dios que nos deje por un rato

Vivir unos años más… como si fuera un regalo.


 Encarna  Recio Blanco.






martes, 12 de febrero de 2008

La gente al pasar


 La gente al pasar me mira

¿Que estará escribiendo?

 Sentada no descanso, escribo.

De rodillas rezo y escribo.

De pie, en pie de guerra escribo.

Y la gente…mira que te mira.

Yo no veo a nadie y sigo en mi faena

De echar de mi mente lo que me envenena.

Pasa un mendigo y al lado se sienta

Le doy un poema y se lo merienda.

Y pasa el lotero, me mira riendo

Del desaguisado que yo estoy haciendo.

 Un guardia me dice que no puedo estar

Sentada en el banco sin talones dar.

El cura me dice que me vaya a misa

Porque se perdonan las falsas sonrisas.

 No escucho a nadie y sigo escribiendo

Cuando pasa  un niño con un padre nuevo.

Se me  acerca un viejo ¿Que estás escribiendo?

Yo no le contesto y le doy mil besos.

 La luna aparece con pañuelo nuevo

Me dice que suba, que pare,

Que me estoy muriendo.

Encarna Recio Blanco