viernes, 19 de octubre de 2018

Ese beso que te transporta...


Ese beso que te transporta hacia cumbres relucientes

Donde la piel y los huesos,  se encienden.

Ese alarido que te lleva  por ignotos recovecos,

Huracanes, amalgamas, de sensaciones y deseos.

Donde se te ofrecen  aromas y melodías,

Con un eco grávido  hacia la cúspide del cielo.

Bocas que perecen juntas  en  el eterno oasis

 Desconocido, de esa estrella  que no descansa.

Quien no arde entre unos labios,

Se ha confundido de corazón…y de boca.

 

Encarna Recio Blanco.



miércoles, 17 de octubre de 2018

Amor como prometí-Cartas de amor


Amor:
Como prometí, aquí estoy otra vez, con el fusil de mi pluma a punto, esperando y llamando a mis musas que perezosas esta noche, no quieren aparecer por mi mente.

¡Es tanto mi sentimiento! Tanto el volcán  de mis pasiones, que mi cuerpo tiembla, y mis ansias renacen, tan solo con tu recuerdo.
 Quiero que sepas, que nunca he dejado de amarte, incluso cuando te encontrabas por otros caminos vedados para mí, en otros abrazos, que no eran los míos, en otra boca y en otro talle.

Aun así, yo te quería, y guardaba  mi secreto cual celestial melodía.
¡Ay amigo, amante, amor!
Cuántas noches, cuántos días, esperando solitaria que volvieras a mi vida, que encontrases de nuevo la senda de mis pasos.
Camino entre nieblas desde que te marchante, sueño que tú regreses y  me llenes con tu calma, con tus palabras, con tus silencios y con tus  besos.

El alba me hace compañía en esta callada noche, solo oigo el zumbido de la lluvia, que me acompaña, también llorando.
Quiero dormir y no puedo, busco  y rebusco entre mis recuerdos, y siempre aparece tu imagen  serena,  callada, llenando por un momento  de paz, lo que mi tormenta arrasa.

Quédate entre mis sabanas esta noche, aunque mañana despierte, aunque te marches de nuevo.

Pero déjame unos besos, que duren para siempre en nuestro lecho.

Encarna Recio Blanco.


viernes, 12 de octubre de 2018

Temprano de despertó --Para Lola Martínez EPIT


Para la  Asociación Epit Murcia-

Enfermos de Parkinson de inicio Temprano

Presidenta- Lola Martínez Caballero

 

 Temprano de despertó la madrugada moviendo cada cosa de su sitio,

Dejando sin fuerzas ni esperanzas, vuestro equilibrio.

Atajando con las manos los impulsos, adaptando  los estragos.

No hay día que no os preguntéis, si es que Dios

Os estaba abandonando.

¿Qué te estaba sucediendo? ¡Por qué a ti, que tanto había luchado!

Buscando entre libros y memorias la respuesta

Que nadie había creado.

Asumiendo pesadillas con la tristeza por carga.

La pasión no aparecía y el mundo no os importaba.

Empezasteis a sentir el frío de mil montañas heladas.

Las palabras no valían  y las fuerzas os  fallaban.

No queriendo  desistir de la tremenda tarea

Os enganchasteis a las armas para ganar la contienda.

Aceptando ése  destino con el coraje y las ansias,

Con la ruleta que os daba la puñalada.

No hay razones ni motivos, ni se  lo deben de buscar,

Sólo Dios traza caminos y por ellos, hay que andar.

Si os fallaran las  fuerzas las reclamáis a quien las pueda donar.

Y si las manos os tiemblan, las tenéis que sujetar.

Ayudarán los que quieran en ésta causa trabajar,

Los que sientan el amor, unido a la caridad.

El valor en vuestro puño, el coraje y la  pasión,

Y las agallas las fuerzas que impulsen al corazón.

También tendréis futuro porque bien lo estáis sembrando

Y  sentir que Dios a nadie…nunca deja abandonado.

Él sólo nos  manda pruebas que hemos de ir superando.

A los fuertes las más duras, porque sabe que ganamos.

Temprano madrugó la madrugada

Llenándoos  de sueños renovados y pensar

Que somos muchos los que estamos a vuestro lado.


Encarna Recio Blanco.





miércoles, 10 de octubre de 2018

Puedo tocar tu mano...


Puedo tocar tu mano sin que tiemble la mía,

Y no volver el rostro para verte pasar.

Puedo apretar mis labios un día y otro día...

¡Y no puedo olvidar!

Puedo mirar tus ojos y hablar frívolamente,

Casi aburridamente, sobre un tema vulgar,

Puedo decir tu nombre con voz indiferente...

¡Y no puedo olvidar!

Puedo estar a tu lado como si no estuviera,

Y encontrarte cien veces, así como al azar

Puedo verte con otra, sin suspirar siquiera…

¡Y no puedo olvidar!

Ya ves: Tú no sospechas este secreto amargo,

Más amargo y profundo que el secreto del amor

Porque puedo dejarte de amar, y sin embargo...

¡No te puedo olvidar!

J.A. Buesa

Encarna Recio Blanco





martes, 9 de octubre de 2018

El camino de la vida-Reflexiones-



El camino de la vida comprende una suma de tareas, que tenemos que ir cumpliendo para preparar entre todos el camino.
 La paz implica preparar el terreno, para que no surjan circunstancias que la puedan poner en peligro.

Hay que tener tolerancia, justicia, igualdad, solidaridad, pero cada uno de nosotros, también tiene que poner su granito de arena, para hacer grande la montaña.

 Yo si alguna vez me pierdo y me quieres hallar, búscame por los caminos de la Paz porque cada noche, la voy a buscar. Por donde el aire sea limpio y pueda respirar.

 Por donde los pájaros vuelan en libertad, por donde no haya lenguas de doble filo, por donde todas las armas se hayan perdido.

 Por donde la lluvia placida corra, sin las tormentas ni malas sombras, por donde las leyes se cumplan, donde el trabajo se afane, por donde todos los hombres del mundo se hermanen.

Búscame por los caminos de la libertad, del amor sincero, de la igualdad.


 ¡Por allí si me pierdo, me encontrarás!

Encarna Recio Blanco


sábado, 6 de octubre de 2018

A nadie diré que de ti...


A nadie diré que de ti me enamoré.

Ni lo que vi en tu mirada

Si era fuego, o escarcha.

Tenías  un candado en el alma.

El corazón sin llamas en aquella mansión

Sin puertas, ni ventanas.

Fuiste la llave de mi puerta cerrada.

Témpano de hielo, en mi hoguera que estallaba.

No diré a nadie que de ti me enamoré,

Porque ya tenías esposa, en otro cuartel.

Nuestros mundos tan opuestos y tú, portando las arras

De aquel funesto festín sin el pan, y sin el agua.

Se encargaron de avisarme las lenguas mundanas

Que eras un ladrón fugado de otra jaula.

Lo fuiste todo en mi vida, el fuego y el hielo.

La tormenta y el pedrisco, el cielo y el infierno.

A pesar que te quería más que a mi vida…

Hice mis maletas y volé de tu vista.

Sé que conociste conmigo el amor,

Pero  fuiste muy cobarde…

¡En tan triste decisión!


Encarna  Recio Blanco.





viernes, 5 de octubre de 2018

Hace mucho tiempo...


Hace mucho tiempo, mucho,

Que te escribo y no me lees,

Que te llamo y que no vienes

A nuestro querido edén.

Que la noche me acompaña

En este faenar a solas.

Las estrellas me gritan

Que estás con  otra.

El alba se desgrana en la sombra.

La madrugada se aloca

Cuando sientas que se van,

Mis besos a tu alcoba.

Tus dudas y tus momentos…

Tu sufrimiento es mi soga

Por quererme  y no poder,

Volar a mi sombra.

El querer no implica amar,

Y el amar siempre es querido.

Es el corazón quien dicta

 Cariño mío…tal veredicto.

 

Encarna Recio Blanco.




domingo, 30 de septiembre de 2018

Ya pasé el verano...


Ya pasé el verano entre arenas y soles,

Donde se han calmado  todos mis dolores.

 Otra vez al tajo, manos a la obra,

Para seguir sembrando versos y amapolas.

En mis manos las semillas  ya las tengo preparadas

El arado, los aperos, y sobre todo, mis ansias.

 Espero que mis musas  no me abandonen

Y vengan este otoño a regalarme,  inspiraciones.

 Porque he comprobado  que la poesía…

Es más poderosa  que las armas.

 

Encarna Recio Banco.





viernes, 15 de junio de 2018

Voy a disfrutar



Voy  a disfrutar del sol,
a revolcarme en la arena
a compartir con las gaviotas
 las migas de mi merienda.

A nadar en solitario
 por el ancho mar,
para que mi mente descanse
 de tanto cavilar.

Voy a dormir por el día
 y a soñar por la noche…
A comerme la brisa,
 a beberme las flores.

Sin relojes de por medio.
 Sin campanas que repiquen.
Sin madrugadas
y sin potingues.

Sin maquillajes profanos.
 Sin vestidos relucientes.
Sin sonrisas fingidas,
 lejos de la mala gente.

A respirar aires limpios
 entre humildes pescadores,
que afanosos entre redes,
 tejen los fríos y sudores.

Que mi cuerpo retoce,
entre las aguas del mar
y que la sal me devuelva…

El gusto de amar.

Encarna Recio Blanco




sábado, 9 de junio de 2018

Se acabaron las preguntas...


Se acabaron las preguntas sin respuestas.

Terminaron las esperas sin llagadas.

 Las duras fronteras ya están cerradas

Y ese mar, que divide nuestro mundo

Sigue furioso chocando contra las rocas.

 Ya no seguiré tus pasos, y tú seguirás tu rumbo.

 No puedo con la duda en mi macuto.

Ni el silencio que me acosa sin parar.

Ni las campanas al vuelo que tocan

A gloria, o a funeral.

 Afronté los duros retos en la espera.

Cabalgué a lomos de titanes que siempre

Me dejaban naufragando en barcos de papel

A la deriva.

 Esta espera interminable

Es más fuerte que las armas y el dolor,

Mi mente me pide vacaciones

Aunque mi  corazón… diga que no.

 

Encarna Recio Blanco.




domingo, 3 de junio de 2018

Me lo contaron ayer...


Me lo contaron ayer las lenguas de doble filo,

Que te casaste hace un mes y me quedé tan tranquilo.

Otro cualquiera en mi caso, se hubiera echado a llorar,

Yo, cruzándome de brazos dije que me daba igual.

Y ná de pegarme un tiro ni liarme a maldiciones

Ni apedrear con suspiros los vidrios de tus barcones.

¿Qué te casado? ¡Buena suerte! Vive cien años contenta

Y a la hora de la muerte, Dios no te lo tenga en cuenta.

 Que si al pie de los altares mi nombre se te borró,

Por la gloria de mi madre que no te guardo rencor.

Porque sin sé tu marido, ni tu novio, ni tu amante,

Yo fui quien más te ha querido, con eso tengo bastante.

¿Qué tiene el niño, Malena? Anda como trastornado,

Tiene la carilla de pena y el colorcillo quebrado.

Y ya no juega a la tropa, ni tira piedras al río,

Ni se destroza la ropa subiéndose a coger nidos.

 ¿No te parece a ti extraño, no ves una cosa rara?

¿Que un chaval de doce años lleve tan triste la cara?

 Mira que soy perro viejo y estás demasiado tranquila.

¿Quieres que te dé un consejo? ¡Vigilia, mujer, ¡vigila!

Y fueron dos centinelas los ojitos de mi mare.

Cuando sale de la escuela se va pa los olivare.

Y ¿qué busca allí? Una niña, tendrá el mismo tiempo que él.

José Migué, no le riñas, que está empezando a querer.

 Mi padre encendió un pitillo, se enteró bien de tu nombre,

Te regaló unos zarcillos y a mí un pantalón de hombre.

Yo no te dije «te adoro» pero amarré en tu balcón

Mi lazo de seda y oro de primera comunión.

Y tú, fina y orgullosa, me ofreciste en recompensa

Dos cintas color de rosa que engalanaban tus trenzas.

Voy a misa con mis primos. Bueno, te veré en la ermita.

Y qué serios nos pusimos al darte el agua bendita.

 Más luego en el campanario, cuando rompimos a hablar:

Dice mi tita Rosario que la cigüeña es sagrá,

Y el colorín, y la fuente, y las flores, y el rocío,

Y aquel torito valiente que está bebiendo en el río;

Y el bronce de esta campana, y el romero de los montes,

Y aquella línea lejana que la llama... ¡horizonte!

¡Todo es sagrado: tierra y cielo porque así lo quiso Dió!

¿Qué te gusta más? Tu pelo. ¡Qué bonito me salió!

Pues, ¿y tu boca, y tus brazos, y tus manos redonditas,

Y tus pies fingiendo el paso de las palomas zuritas?

Con la pureza de un copo de nieve te comparé;

Te revestí de piropos de la cabeza a los pié.

A la vuelta te hice un ramo de pitiminí, precioso

Y  luego nos retratamos en las agüitas de un pozo.

Y hablando de estas pamplinas que se inventan las criaturas,

Llegamos hasta tu esquina cogidos por la cintura.

Yo te pregunté: ¿En qué piensas? Tú dijiste:

En darte un beso. Y yo sentí una vergüenza

Que me caló hasta los huesos.

De noche, muertos de luna, nos vimos por la ventana.

¡Chssss! Mi hermanito está en la cuna,

Le están  cantando la nana.

«Quítate de la esquina, chiquillo loco,

Que mi madre no quiere ni yo tampoco».

Y mientras que tú cantabas yo, inocente me pensé

Que nos casaba la luna como a marido y mujer.

¡Pamplinas! ¡Figuraciones que se inventan los chavales!

Después la vida se impone: tanto tienes, tanto vales;

Por eso, yo al enterarme que llevas un mes casada,

No dije que iba a matarme, sino que me daba igual.

Más como es rico tu dueño, te vendo esta profecía:

Tú, por la noche, entre sueños soñarás que me querías,

Y recordarás la tarde que mi boca te besó

Y te llamarás « ¡cobarde!» como te lo llamo yo.

Y verás, sueña que sueña, que me morí siendo chico

Y se llevó la cigüeña mi corazón en su pico.

Pensarás: «No es cierto ná, yo sé que lo estoy soñando»;

Pero allá en la madruga te despertarás llorando,

Por el que no es tu marido, ni tu novio, ni tu amante,

Si no el que más te ha querido. Con eso tengo bastante.

 Por lo demás, tó se olvida, verás cómo Dios te manda

Un hijo como una estrella; avísame de seguía,

Me servirá de alegría cantarle la nana aquella:

«Quítate de la esquina, chiquillo loco, que mi mare

No quiere ni yo tampoco». Pensarás:

 «No es cierto ná, yo sé que lo estoy soñando».

Pero allá en la madrugada te despertarás llorando.

 Porque sin sé tu marido, ni tu novio, ni tu amante,

Yo soy... quien más te 'ha querido...

 ¡Con eso tienes bastante! R. León


Encarna Recio Blanco.