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sábado, 20 de octubre de 2018

Apareció el otoño de repente...


Apareció el otoño de repente, casi sin hacer ruido.

 Las altas montañas ahora dormitan

Esperando la caricia de las nieves,

En las interminables noches de hojarascas.

 Un silencio sepulcral las envuelve soportando

Las tempestades  con manos duras.

 Altivas permanecen entre un viento  helado y bronco,

 Cambiando sus colores   me dan la bienvenida.

¡Donde emigraron las cigarras y los grillos!

¡Donde se fueron los rayos del sol que me abrasaban!

Donde se fueron las olas de aquella playa que siempre…

Me abrazaban.

Aquí estoy…Abandonada a lánguidos recuerdos.

Esperando lo que siempre espero temblando por si llegara

Algún día…el hombre que más quiero.

Tiemblo al pensarlo retando al destino pero se malogra,

Se abre la herida.

Y en mi fuero interno sigo en esa espera aunque

Sé que el milagro, nunca llega.

El otoño me desnuda y resplandece.

El futuro se me vuelve escarcha.

Ya no sé si estoy viviendo un sueño, o una verdad…

 Recia y amarga.

¡Otoñeció de pronto!


 Encarna Recio Blanco.



lunes, 27 de noviembre de 2017

He sellado en el sol un suspiro...


He sellado en el sol un suspiro

Y en la luna una quimera.

En el mar las emociones

Que en mi pecho juguetean.

En el monte una palmera

Y en la plaza un crucifijo

En la fuente aquel requiebro

Que vertían mis castigos.

En unos ojos dos lagrimas

Y en tu corazón cadenas.

Menta en dos bocas sedientas

Que esperaban besos de tenencias.

En la lluvia la esperanza.

Y en el trueno el desamor.

En la nieve  las despedidas

De nuestro prohibido amor.

Las caricias las planté

En una cima muy alta… muy alta

Para ver si florecían

Algún día.

  

Encarna Recio Blanco.




domingo, 15 de junio de 2008

Sin mas que fijemos



Sin más que fijemos nuestra vista un rato

Entre los rincones  hallaremos algo

Sin más que miremos con algo de asombro

Veremos paisajes y viejos tesoros.


 Puede que para usted sea el mejor día

Pero estoy segura que le llena la melancolía

Mientras en el mundo hay alguien naciendo

En otros lugares hay gentes muriendo.

 

Mientras en las calles lloran los mendigos

Se besan con ansias amantes dormidos.

En las madrugadas de ancianas en vela

Hay niños soñando con barcos de vela.

 

Todo es prescindible y se reutiliza

Excepto nosotros que somos de tiza.

Si algo se rompe tenemos recambio

Y se nos olvida la labor de antaño.

 

Que vaga memoria la del ser humano

Se olvida de aquello que no empleamos

Hasta el sentimiento  pronto lo perdemos

Y cuando ya es tarde lo reconocemos.

 

Parece la vida un fusil callado

Que siempre está quieto pero preparado

El mundo gira y gira en nuestro costado

Por eso esta noche si no les importa

Les mando una flor y mejor callo

Les mando un poema y me callo

 

Encarna Recio Blanco.



lunes, 21 de abril de 2008

Me aportas la calma



Me aportas la calma del mar despejado
Cuando me abandonas te robo un pecado
Me das la auto estima de los abnegados
La falsa moneda de un lápiz gastado

Capitaneabas barcos enlatados
Y nos conocimos en ellos montados
Llévame a otra parte, a un cielo halado
A una montaña perdida sin lazos

Sácame del mundo, del sutil silencio
Y llena mi espacio diciendo te quiero
Quítame los años que ya no los quiero
Si no estás conmigo solo soy veneno.

Saca de este cofre todos los recuerdos
Por si no nos vemos, en ellos te espero
Contempla un futuro lejano y certero
Imagina sueños y escribe un deseo.

Si yo anoto uno y los dos coinciden
Tal vez vida mía el cielo se rinda

Y podamos robarle...una nueva vida.

Encarna Recio Blanco.





sábado, 19 de abril de 2008

En la montaña mas alta


En la montaña más alta

Se encuentra mi corazón

Escondido bajo ramas

Y cubierto de tu olor.

 

Cuando vienes a buscarlo

De nuevo brota el amor

Y cuando no vuelves

Se apaga su resplandor.

 

La tierra donde plantaste

Tu alma ya floreció

Ahora ya sabes de heridas

Porque sabes del amor.

 

Y es que siendo tan humano

Dios te quiso enseñar

Aquello por lo que el hombre

Al mundo viene a pagar.

 

Coge tu tren, aún no es tarde

El billete ya saqué

No me importaría  esperarte

Si me prometes volver.

 

Vámonos ya no pierdas tiempo

Porque  es difícil oír

En los tiempos que corremos

Lo que te vengo a decir.

 

¡Te quiero, vida mía!

¡Vámonos pronto de aquí!

 

Encarna Recio Blanco.