lunes, 5 de marzo de 2018

Hoy te he vuelto a ver-Cartas de amor-


Hoy te he vuelto a ver, después de mucho tiempo, un tiempo interminable, inmisericorde y cruel, un tiempo maldito, deshojando miles de recuerdos entre fotos muertas.

Y como me parece haber pasado un siglo sin ti, y sin embargo, fue ayer el eterno laberinto de nuestras pasiones. He recorrido con la vista el cuerpo que fue mío, y que puede hoy ser de otra.

 Fui pionera de tus deseos, y esclava de de tus pasiones, viajamos por el mundo girando por los caminos de un cuento, que alguien había narrado alguna vez.

 ¿Y cómo fue que esta tarde volví a cabalgar por el edén de tus caderas? ¿Y cómo fue, que un minuto, pudo transformarse en largas horas? ¿Y cómo fue capaz el sol dejar salir a la luna, a la hora del café?

 ¡Te esperé! Te esperé siempre, aunque jamás te lo dije, que es lo mismo que no esperar, te odié aunque nunca lo supiste, que es lo mismo que amar, y te añoro aunque con toda franqueza,  jamás lo sabrás.

Seguiré con mi vida y haré grandes cosas, y habrá tardes y ratos, que no piense en ti, y tu harás lo mismo, seguirás por tu rumbo, por tu camino,   pero al ver una rosa, o al venir por aquí, sin lugar a dudas, y con toda franqueza sé, que te acordarás de mí.


Encarna Recio Blanco





Si tú fueras el cielo, mi amor...


 Si tú  fueras  el cielo, mi amor

Yo sería  tu ángel, para que nadie pudiera

De ti separarme.

 Si tú fueras la espiga yo sería  la tierra,

Para sembrar en tu cuerpo  mis quimeras.

Si tú fueras la lluvia yo sería la tormenta,

Para que sus rayos más nos encendieran.

Si tú fueras el mar  sería la gaviota

Para beberme tú sal gota, a gota.

Las noches en días las convertiría,

Con tal de tenerte en mis brazos

Siempre rendida.

 Si en tus ojos viera la tristeza, en alegrías

Las tornaría, con el amor más grande

Que Dios escribió en mis líneas.

…Y Si fueras el  infierno, me condenaría

Para muy juntos arder en el fuego por siempre…

 ¡Vida mía!


 Encarna Recio Blanco.




sábado, 3 de marzo de 2018

Hoy estoy muy atareada...


Hoy estoy muy atareada remendando

Los sueños que tenía en el fondo de mi alma

Y que  escaparse quería.

Abrumada,  no encontraba como zurcir

Tantas quimeras.

La aguja se me escapaba y el dedal se reía.

Me encontré con uno añejo de cuando

Era una niña…

Quería irme a parar una guerra y

A mitigar el hambre que allí había.

Me salió al encuentro otro de cuando

Era  una jovencita,

Al enamorarme de de un hombre

Que dueña tenía. ¡Iba tan aprisa en mi faena!

 Que el día  se cerraba  y la noche se abría,

Para que mis ojos no vieran los remiendos

Que hacía.

 Tan velozmente recosía  que parecía

Un tren por la vía, una monja sin sorpresa,

O un mendigo sin mochila.

 ¡Ya está bien me dijo el alba!

Cuando adormilada, se me aparecía.

 ¡Deja a los sueños tranquilos! donde los tenías

 Y por aquí sigo encogida con mis mejillas

Descoloridas,

Pero con mi corazón lleno de fuego, por si acaso.

Aparece otro corazón que lo reviva.

Estoy  tan agotada, tan cansada  y tan herida

Al no poder lidiar con el destino

 Que otra vez,  aparece y me  engaña…  

¡En  mi vida!

 

Encarna Recio Blanco



Un deseo inconfesable

 

Un deseo inconfesable

Se acurruca en nuestras bocas,

Ardiendo en la pasión

El hambre nos devora.

 Se abren nuestros puertos

Como el arado abre la tierra.

Juntos…muy juntos faenamos

Cual labriegos en las sementeras.

Abandonados en el barbecho

La luna extasiada… nos vela.


Encarna Recio Blanco




sábado, 10 de febrero de 2018

Te amo…te amo...

Te amo…te amo...

De una manera inexplicable.

 De una forma inconfesable.

 De un modo contradictorio,

 ¡Pero te amo!

Con mis estados de ánimos

Que son muchos, y cambian de humor

 Continuamente. ¡Te amo!

Por lo que sabes, el tiempo, la vida

Y la muerte.

Con el mundo que no entiende.

 Con la gente que no comprende.

Con la ambivalencia de mi alma.

 Y con la incoherencia de mis actos.

Con la fatalidad del destino.

 Con la conspiración del deseo.

 Con la ambigüedad de los hechos.

Aún cuando te digo que no te amo.

 ¡Hasta cuando te engaño, no te engaño!

 En el fondo llevo a cabo un plan

 Para amarte más, y mejor.

¡Te amo!

 Sin  reflexionar, Inconscientemente,

 Irresponsablemente, Involuntariamente.

¡Te amo! con un cuerpo que no piensa.

 Con un corazón que no razona.

 Con una cabeza que no coordina.

 Incompresiblemente, sin preguntarme,

Por qué te amo.

Sin importarme por qué te amo.

Sin cuestionarme por qué te quiero tanto…

 ¡Y te amo tanto!


Encarna Recio Blanco.



lunes, 5 de febrero de 2018

He aquí dos rosas frescas...


He aquí dos rosas frescas mojadas de rocío:

Una blanca, otra roja, como tu amor y el mío.

Y he aquí que lentamente, las dos rosas deshojo:

La roja, en vino blanco; la blanca en vino rojo.

Al beber, gota a gota, los pétalos flotantes

Me rozaran los labios, como labios de amantes;

Y, en su llama o su nieve de idéntico destino,

Serán como fantasmas de besos en el vino.

Ahora, elige tú, amiga cual ha de ser tu vaso:

Si este, que es como un alba, o aquél, como un ocaso.

No me preguntes nada: yo sé bien que es mejor

 Embriagarse de vino que embriagarse de amor…

Y así mientras tú bebes, sonriéndome así,

Yo, sin que tú lo sepas, me embriagaré de ti…

Buesa

Encarna Recio Blanco.