domingo, 25 de diciembre de 2016

…Y aquí seguimos amigos, sembrando(Reflexiones)


…Y aquí seguimos amigos, sembrando en estas noches de Amor y de Paz, sembrando amor, porque es la única forma, como se cosecha el amor, de recogerlo nuevamente.

A veces pensamos que, decimos, que muchas veces, perdimos muchas cosas, pero junto a ese perder, sabéis que  está el valor de ganar, porque siempre es posible luchar por lo que amamos, y sobre todo, saber que siempre  hay tiempo para empezar de nuevo, no importa en qué momento de la vida, lo que importa es, que siempre es posible y necesario recomenzar, y tenemos que recomenzar dándonos cuenta que  tenemos una nueva oportunidad, hay que renovar las esperanzas en la vida, y lo más importante es creer, en nosotros mismos.

A veces sufrimos mucho en estos periodos, tenemos que saber que es un aprendizaje, y cuando lloramos mucho, sabéis que el llorar mucho, es la limpieza del alma, lo que no hay que sentir son rencores el rencor también nos enseña a perdonar y cuando estamos en solitario  en algunos momentos es, porque nosotros mismos cerramos las puerta ¡hay! Cuantas veces cerramos las puertas sin darnos cuenta que tenemos que dejarla abierta de par, en par.

¿Te sientes solitario? Pues mira a tu alrededor, encontraras a mucha gente esperando tu sonrisa para acercarse a ti.

Recomencemos esta noche, para empezar, un nuevo proyecto de vida, donde queramos llegar mirar alto, soñar alto, anhelar lo mejor, todo lo bueno, porque la vida nos trae todo aquello que anhelamos, si nos paramos en pensar en lo pequeño, pues lo pequeño nos viene, y si pensamos firmemente en lo positivo y luchamos por alcanzarlo, lo mejor vendrá a nuestras vidas, ¡qué vida, solo tenemos una, y hay que luchar por ello!

Esta noche quiero que hagamos limpieza, una limpieza  mental, tiremos todo lo que nos encadene del pasado a la basura, todo  lo que nos haga daño, limpiemos el corazón, vamos a  hacer que esté listo, para una nueva vida, ahora que ya llega el niño, ahora que ya llegan nuestros queridos hermanos, que vamos a abrazar a nuestra madre que está tan lejos.

Vamos a estar juntos vamos a empezar con la savia nueva, de un año nuevo, con el entusiasmo y la fuerzas, y  sobre todo, con el amor.

La vida  amigos, está llena, y te invita a una nueva aventura, a un nuevo camino a un nuevo viaje, a un nuevo desafío, vamos a proponernos esta noche, que haremos todo lo posible para alcanzar nuestros objetivos.

Confiar en la vida y sobre todo, confía en ti y en mí, que estoy esta noche a tu lado.

Encarna Recio Blanco.




sábado, 24 de diciembre de 2016

Al portal de Belén me voy…


Al  portal de Belén  me voy…

Ha nacido Jesús

En un pobre pesebre

Sin mantas y sin luz.

Al llegar veo,

Que tiene en su carita

Dos soles que alumbran

A todo el que los mira.

En sus manos tan pequeñas

Tiene prendida la Paz,

De su sonrisa el Perdón,

Y de su cuerpo, el Amor.

 La noche es muy fría

 Está empezando a nevar.

Pero en el pesebre hay

Calor de hogar.

Niño no te duermas

Que te estoy rezando.

 Ante tus pies, el perdón,

 Te estoy suplicando.

El Cielo despide alegrías.

El Niño mira hacia arriba

Y una tímida sonrisa florece,

En la cara de su  madre…

¡La Virgen María!

¡Aleluya, aleluya!

Ha nacido Dios.

Eliminemos para siempre

De la Tierra…

La guerra y el desamor.

 

 

Encarna Recio Blanco




Escucha"AL PORTAL DE BELÉN" en Spreaker.

miércoles, 21 de diciembre de 2016

Y así pasó, que te vi del brazo...


 Y  así pasó, que te vi del brazo de otra mujer,

Con cara de circunstancias sin sonrisas que ofrecer.

 Os miré a los dos de frente como se tiene que hacer,

Cuando nada hay que ocultar en las cosas del querer.

 Me pareció verla  feliz, tú sonreías también,

Pero cuando me divisaste se tornó tu cara en hiel.

No vi una cara, vi cera, cera de la que tiene que arder,

Te soltaste de su brazo y de su talle también.

Nada os dije y seguí, por la senda del olvido,

Tú seguiste por la tuya pero con el corazón partido.

Y así paso, que volviste,  otro día a mi camino,

Pero ya estaba ocupado, por mi olvido… de tu olvido.

 

Encarna  Recio Blanco.



viernes, 16 de diciembre de 2016

Estamos a las puertas-Reflexiones-


Estamos a las puertas de la Navidad. Una Navidad que se presenta  felices para algunos, tristes para otros y amargos, para todos aquellos que no pueden soportar las duras ausencias de sus seres queridos, que se fueron para siempre. Indiferentes para aquellos, que no tienen creencias en nada, y a veces, ni en ellos mismos.

 Por eso, hoy quiero mandar este manifiesto al mundo entero,  para que detengan cuanto antes la barbarie, de esta guerra sangrienta en Alepo.

 El mundo tiene que verlo, de la misma manera que yo lo veo, pero las masas callan como borregos, no oigo voces a lo lejos, ni a lo cerca, ni a los que   gobiernan este mundo, no respiran las Naciones Unida, la ONU, esos que dicen ser los defensores de los derechos humanos, y que deben de actuar en todas partes.

 Tanto en los estados que están divididos por conflictos armados, internos, o estables, en los no democráticos, y en los que en el ejercicio de la democracia, está firmemente asentado ¿Dónde está Unicef? todos están en silencio, solo se oyen las bombas, allá a lo lejos.

 Se me parte el alma, al ver llorar a tantos niños, imbuidos en esas contiendas tan cruentas sin cobijo,  sin familia, entre metrallas, entre el frío, la nieve, el hambre, muriendo cada día.

 En sus caritas el  miedo hace estragos, en sus carnes, las heridas están sangrando, y de sus ojitos los ríos de lágrimas se están desbordando.

 ¡Ángeles tan pequeñitos, si alas, desplomándose! ¡Dios mío!

 De un lado para otro van, como fardos de paja, como mercancías baratas, como si a nadie importara el dolor de esos seres humanos, que han tenido la mala suerte, de nacer en una tierra de nadie, bajo el mando y la fuerza de unos  salvajes.

 Se me rompen las venas al ver que la gente se afana en preparar  el árbol, el Nacimiento, los  regalos de los  Reyes Magos y las cenas, para la noche, de Noche Buena.

 Al ver tal genocidio, se me desgarra el corazón, no me a cabe en la cabeza, que los  hombres de este suelo, permanezcan indiferentes ante tanto dolor.

 Sola, no puedo hacer nada, solo escribir y  escribir para denunciando el horror y el desamor, para pedir que se eleven las voces y podamos entre todos, parar esta barbarie para siempre, no solo en Alepo, sino  en toda la faz de esta Tierra.

 ¡La Paz está  herida de muerte!

  Encarna Recio Blanco.






jueves, 15 de diciembre de 2016

El canto de una sirena.


El canto de una sirena

El abrazo más pueril

Unas tristes campanadas

 Al ver a un niño con su fusil.

 La calle huele a tomillo

A menta y romero,

Cuando dos enamorados

Se acoplan en silencio.

Una rosa en su rosal,

Lleva una espina enclavada,

Pero no puede llorar

Porque un clavel la reclama.

Por el mercado se ofrecen

Caricias frescas.

Se regalan sonrisas

Que estén abiertas.

La fraternidad suspira

En grandes espuertas,

Pero la gente sigue a su aire

Con la carga a cuestas.

Están rebajadas las ilusiones,

Las caricias, las emociones

Los besos y los abrazos,

Y nadie se para, a catarlos.

Se donan los corazones

Sin precio por medio

Para dar la vida

A quien está maltrecho.

 El amor se regala por el mercado,

De muchos colores

Y a grandes gajos…

Y nadie se para, a saborearlo.

Sigue el bullicio en la explanada

Sin que nadie perciba,

Que  estos regalos, no hay dinero

En el mundo, para comprarlos.

  

Encarna Recio Blanco





miércoles, 14 de diciembre de 2016

Sólo el abismo nos vigila.


Sólo el abismo nos vigila

Para engullirnos en sus infiernos,

Nuestros cuerpos, destilando amor,

Se hunden por el misterio.

El fuego de la carne nos abrasa

Las palabras enmohecidas se atragantan

Bajo la noche que nos ronda

En el tálamo escarlata.

Sabor a pimienta  entre nuestros labios,

El fuego arrasa nuestras almas,

Por el adiós que se aproxima,

Sin concluir, nuestra labranza.

  

Encarna Recio Blanco.