
Voy a dar vacaciones
a mi
pluma y a mi mente .
La una no
tiene punta
y la otra,
se resiente.
Voy
recoger el sol
en
espuertas de cristal
para que
en el crudo invierno
me puedan
calentar.
A llenar
mi cuerpo
de arena
y de sal
para que
me curen las heridas
y calmen
mi ansiedad.
Mis
brazos navegaran
en mares
tranquilos
en las
noches silenciosas
con la
luna por testigo.
Ya está
bien de prisas
y de
correrías…
De fieras
que acechan
en frías
guaridas.
No os voy
a olvidar
queridos
amigos…
a todos
los que me visitáis
en mi
rinconcito.
Encarna Recio
Blanco