jueves, 5 de marzo de 2026

¡Ahí te quedas!...


¡Ahí te quedas, contigo!

Y con todo lo que te rodea.

Humo,  huellas, cicatrices

Y negros grilletes en tus muñecas.

 Sigue pues con esa vida

Amarga y sin alegría.

Con el hastío  en tus noches

Con luto y melancolía.

Estás cavando tu fosa

Con el pico más amargo,

Al  no poder conseguir

Lo que tanto has deseado.

¡Ahí te quedas, contigo!

Con el otoño que avanza,

Por no decir a voz en grito

Que me quieres y me amas.

Te da miedo el que dirán

Esas lenguas viperinas.

¿No tienes miedo a morirte?

¿Un poco más cada día?

Eres tan pobre, tan pobre

Que sólo tienes dinero

Para comprarte la fosa

Más grande del cementerio.

Una vez se puede amar

Y doscientas veinticuatro.

El corazón tiene cabida

Para muchos más abrazos.

¡Ahí te quedas, contigo!

Ya me cansé de esperar.

Pasó el tren por tu vía

Y lo dejaste escapar.

 

Encarna Recio Blanco

   

lunes, 2 de marzo de 2026

En las calles se pierde ...



 En las calles se pierde la prisa del alma.

Corren y vuelan los días sin mirar a nadie.

Y en cada esquina se apaga sin ruido

La vieja costumbre de ser más humanos.

 Se olvida el saludo que abría ventanas.

Las  manos tendidas sin pedir nada.

La palabra honesta que no se vende

La paciencia humilde que escucha y te abraza.

 Se esconde el respeto detrás de pantallas.

La gratitud duerme en cajones cerrados.

Y la  bondad tímida mira desde lejos

Como el mundo pasa sin hacerle caso.

Pero aún quedan ojos que buscan despacio.

Corazones firmen que no se cansan.

Gente que cuida que siembra, que espera,

Que sabe que un gesto sostiene una casa.

 Porque aunque parezca que todo se pierde

Los valores vuelven cuando se nombran

Cuando alguien decide vivir despacio y recordar

Que el bien nunca se borra.

 

Encarna Recio Blanco

lunes, 23 de febrero de 2026

Aquella noche me quedé muda...


 

Aquella noche me quedé muda

Al dejarme el amor abandonada

Por callejuelas sin salidas

Donde las fieras anidaban.

Llamando a mil puertas

Que  estaban cerradas

Bajo una impenitente lluvia

Que me bautizaba.

La tormenta bramando

Me encendían  los cielos

Para que mis pasos

Siguieran ligeros.

Confesando mis pecados

Rodé por los suelos

Y un ángel caído

Me salió al encuentro.

Aquella noche sentí

Los puñales en mi cuerpo

El miedo en mi alma

Y  mi corazón que ya no latía…

 ¡También me abandonaba!


Encarna Recio Blanco


martes, 18 de noviembre de 2025

Aquí estoy ante vosotros...


Aquí estoy, ante vosotros

Sin nombre, en cuerpo y alma

Hablando con mi corazón

Que a veces,

De mi pecho escapa.

Porque proclamo la Paz

La Solidaridad y el Amor

Y nadie se hace eco

De mis palabras.

Aquí estoy, ante un Mundo

Lleno de cruentes guerras

Donde muchos seres humanos

Sufren las consecuencias.

 Ante unas leyes arbitrarias

De aquellos que nos gobiernan

Y que las dictan pensando

En ellos.

No saben de las penurias

De muchas familias sin casa

Sin trabajo, y sin el pan

De cada dia.

 Esperando impaciente

Que retornara ese hijo

Que mandaron a la guerra

Y se lo devolvieron envuelto

En una bandera.

 Aquí estoy ante vosotros

Que estáis tan atados como yo

En este Mundo de locos

Donde esos gobernantes…

¡No piden perdón!

 

Encarna Recio Blanco.



domingo, 9 de noviembre de 2025

¡Cuántas cosas quedaron pendientes!


¡Cuántas cosas quedaron pendientes entre nosotros!

Recuerdo, nuestra primera cita, aquella noche que solo querías poseer mi cuerpo, y tuve miedo por eso me fui de tu lado huyendo, cual gacela herida sin un adiós por despedida.

Y aunque deseaba estar a tu lado, amarte y besarte con todas mis fuerzas, no quería ser la presa fácil si antes  de tomar mi cuerpo, no te adentrabas en mi alma y en mi corazón, para que vieras mis puros sentimientos que albergaba y lo que sentía por ti.

¡Cuántas cosas quedaron pendientes entre nosotros!

Después, nos perdimos por el mundo muchos años, si saber nada el uno del otro, y aunque cada uno por su lado, nos buscábamos, sin lograr en contarnos, aunque nuestros sentimientos y nuestro corazón estaban atados de por vida.

 Pasaban los días, pasaban los años, siempre en mi recuerdo de nuestro primer amor, de nuestros primeros años.

 Un buen día te encontré después de muchos años esperando, cuando ya tenias tu vida formalizada al lado de otra mujer, que tuvo esa suerte,  que a mí el destino me negaba.

¡Cuántas cosas nos quedaron pendientes, amor de mi vida!

Nos quedó pendiente muchos abrazos, muchos besos ardientes, unas dulces caricias, noches de luna, una escapada al  paraíso que siempre soñamos, cenas vestidos de gala, escapadas en la playa, mirarnos a los ojos sin decirnos ni una sola palabra, reír y llorar en la misma cama, esperarte que llegaras a mi casa, donde siempre enclaustrada te esperaba. Nos quedaron aquellas charlas mirándonos a los ojos con el corazón abierto, con la pasión que nuestros cuerpos pedían, hacernos carantoñas, y oír de tus labios decirme que me querías…que me quisieras… ¡Qué pena de nuestras vidas!

Ahora sé con certeza que me sigues queriendo y sabes que te quiero, y que se enciende la llama a cada momento cuando hablamos desde esa lejanía  que nos sigue separando, con un mar de por medio.

 Y aunque sé, que es inútil seguir encendiendo esa llama, no puedo apagarla aunque a veces lo intento. Y ¿sabes lo más triste que nos quedó?

 ¡Qué nunca hicimos el amor!

 Encarna Recio Blanco.


sábado, 25 de octubre de 2025

Aquella noche me regalaste...


Aquella noche me regálate

El Universo

Cuando nuestros  labios unidos

Y ardiendo se unieron.

Yacimos en el tálamo de hierba

Dando rienda suelta a la pasión

Al amor, al fuego, y al deseo

Arropados por estrellas y luceros.

Aquella noche la luna no quiso aparecer.

El campo estaba taciturno y misterioso

Al ver gozar a dos locos amantes heridos

Sin relojes de por medio.

Nuestros cuerpos entonaban una melodía

Entre el sudor que regaba la verde campiña

Salpicada de quejidos fogosos que se perdían

Cuando la luz del alba por el horizonte aparecía.

Aquella noche fuimos dos cuerpos en uno

Navegando por un mar sin tempestades

Sin guerras, ni misiles en nuestro Mundo

Donde la Paz y el Amor florecían a pesar

De nuestros pesares.

 Encarna Recio Blanco.


 

lunes, 13 de octubre de 2025

¡Ya he vuelto amigos!


 ¡Ya he vuelto amigos! ¡Ya estoy aquí!

 La noche me llama de nuevo y el micrófono me espera con su silencio encendido. He vuelto con la voz templada y el alma dispuesta a faenar entre luces y sombras, porque la noche seguía aquí esperándome, y porque mi voz hoy se emociona recordándome  que me estáis esperando.

¡Ya estoy aquí¡ Y la  noche se abre…el micrófono respira…y mi voz que estuvo un tiempo callada, despierta, y  vuelve a danzar por los aires y las Ondas se expanden  hasta llegar a vuestro puerto. Y ahora con la voz despierta volveré a empezar la faena.

Volveré a encender la oscuridad…a iluminar el aire con palabras y dejar que el eco os lleve lo que mi corazón encierra.

Y en medio de tanta sombra tu corazón me escucha, sabe que he vuelto con toneladas de amor que tengo que repartir, con la magia de sabernos cerca, por tu susurro que me alerta, por las promesas que nunca se acaban…por la ternura de saber que aunque todo se aleje… todavía hay un lugar donde mi voz te alcanza.

Con mi voz vuelvo a encender la noche, vuelvo a despertar a los dormidos… a cantar una nana al desprotegido,  al que no pueda dormir  le susurro al oído, al enamorado y al que está solo, a todos os invito venir cada noche al rincón de los sueños, donde intentamos hacerlos realidad.

 Y volveré a seguir hilando luz en las sombras…promulgando la Solidaridad, el Amor y la Paz con mi micrófono  cómplice silencioso que os recordará… que todavía hay un lugar donde mi voz te alcanzará.

 

Encarna Recio Blanco.



lunes, 26 de mayo de 2025

Y esta noche quisiera ser luz...


Y esta noche quisiera ser luz de Luna para brillar en la noche de los incomprendidos.

Silencio…para hacer callar las voces que aturden a los corazones.

Amanecer…para construir un día más de felicidad.

Luz…para los que viven en la más inmensa oscuridad.

Noche…para acariciar a los que luchan por esas buenas causas

durante todo el día, y a veces, durante toda su vida.

Vida…para que renazcan los que están muriendo, no solamente con el cuerpo, porque están muertos en vida.

Lágrimas…para hacer llorar a los corazones insensibles.

Sonrisas…para dulcificar los labios de los que están un poco amargados.

Amor…para unir a las personas, a las Naciones, a las Razas para demostrar y sentir…

¡Que todos somos hijos de Dios!

 

Encarna Recio Blanco.



domingo, 25 de mayo de 2025

Eres mi oculto secreto...


Eres mi oculto secreto

La nada y el todo en nuestra balanza

El fuego que arde y nunca se apaga

Uniendo nuestras almas tan sólo

En las madrugadas.

La tentación y el pecado

Late de pasión entre la escarcha.

La luz entre las sombras

La ilusión y la desesperanza.

Nuestras almas apasionadas se aman

Entre el delirio y la locura amordazada

Sin tocarnos ni vernos sentimos la llama

Con el pensamiento en la distancia.

No hay promesas, ni escritas, ni habladas

Ni un futuro, ni un refugio en la  montaña.

Ni las arras de una boda con tracas.  

Ni un hijo de mis entrañas.

Pero el amor que nos llena

Es tan grande…

Que no puede descifrarse

Con unas palabras.

  Encarna Recio Blanco.


martes, 20 de mayo de 2025

Con el corazón lleno de gratitud...


Con el corazón lleno de gratitud, me acerco a este momento para dar las gracias.

No sé bien por dónde empezar porque la emoción es tan grande, que las palabras se me escapan.

 Recibir este "Doctorado Honoris Causa" supone para mí, una alegría inmensa y una  sorpresa luminosa.

Me honra profundamente y, sobre todo, me conmueve que se me haya reconocido por algo, que nace del alma: la solidaridad.

 Porque si algo he aprendido en este camino es, que la voz no se hizo para el silencio, si no para nombrar al otro, para acunar su dolor, para levantar su risa.

Siempre fui por la vida con un micrófono entre las manos como quien lleva una lámpara encendida, buscando sombras para darles nombre y noches, para sembrar en ellas un poco de esperanzas.

Este reconocimiento no es solo mío. Es  de todas las personas que he encontrado al borde del camino, de aquellas con las que he compartido el pan, la palabra, canción o lucha. Es de quienes me enseñaron que la ternura también puede ser trinchera, y  que no hay gesto pequeño cuando se hace desde el amor.

A quienes pensaron en mí para este  honor, a quienes me escucharon me sostuvieron me creyeron: gracias. Gracias  por ver en mi voz un puente. Gracias por hacerme sentir que la solidaridad es también una forma de ciencia, una forma de arte, una forma de estar viva.

Seguiré faenando con la voz como quien lanza redes de palabras al misterio, porque todavía hay muchas cosas que decir, mucho que cantar mucho que abrazar con la voz.

Este honor me impulsa, me alumbra, me compromete. No como una meta alcanzada sino como una semilla que ahora, florece más hondo.

Gracias de corazón. Gracias  por este gesto que me hace sentir acompañada. Gracias por hacerme sentir que mi voz tan mía y tan vuestra ha encontrado eco.


Encarna Recio Blanco.


lunes, 19 de mayo de 2025

En el “Ateneo”


 En el “Ateneo” de Madrid. Se celebró:

“La Cumbre Mundial del Conocimiento” Donde me concedieron el “Doctorado Honoris Causa”

 Donde tuve la oportunidad de asistir encantada, y   donde el lema era...

 “La Educación como instrumento de Progreso y Paz para las Naciones de la Tierra”.

 Ahí, leyendo mi ponencia titulada: “Cuando se encienden las farolas de la noche” Se oyen…"Las Noches Recias Y Blancas"

 De vez en cuando en la vida de cualquier persona, si esta  ha sido una buena sembradora, florece la espiga, la flor y la cosecha.

  

 Encarna Recio Blanco.