domingo, 22 de septiembre de 2013

Vete ya mi vida.



¡Vete ya mi vida, vete con ella!

Y olvida si puedes a esta loca fiera.

Que sabe querer como única hembra

Al hombre vedado de fuego y de arena.

 De anillos mohosos, de risas inciertas

De noches sin lunas, ni estrellas.

De sueños ajados detrás de la puerta

De ese campanario que nadie olfatea.

Detrás de la gente que miran y esperan

Que toquen a boda sin novia a la puerta.

¡Vete ya  mi vida, vete con ella!

Que  ya no puedo seguir por tu senda.

Me la han cerrado tras largas esperas.

Y  no puedo verte tras la espesa niebla.

Te grito en la noche y sé que me oyes.

Y sé de tus sueños y de tus temores.

 Y sé de tus cuitas aunque no las digas.

Y sé del  calvario que tienes, mi vida.

Yo sé que me amas aunque sea a escondidas

Por ese calvario con tu cruz prendida.

Y teniendo mil fuerzas renuncio con mucho

 Dolor al ver lo cobarde que fuiste mi amor.

Te dejo con tus Dolores

 Con tu desventura, y tus sinsabores.

Vete con ella… y con sus riquezas

La que en su dedo lleva el anillo…

¡De tu condena!

 

Encarna Recio Blanco.


 

 


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