viernes, 15 de enero de 2010

Padre Nuestro...La Tierra tembló




La tierra tembló con toda su fuerza
dando sacudidas con mucha violencia.
El entorno aciago se vistió de luto.
el Cielo nublado cual negro sepulcro.

Entre los escombros quedaron los cuerpos.
Unos sollozando los otros muriendo.
El dolor clamaba por el universo
en ésa tierra de Dios, apareció el infierno.

¡ Cuánto dolor cuanta pena
entre los negros cimientos!
Con gritos de ayuda con llantos y miedos,
todo derruido, todo por los suelos.

Puerto Príncipe…Tu reino está desolado
en un caos absoluto lleno de muerte y de llanto,
por este terrible drama
que a todos nos vistió de luto.

¿Qué puedo deciros en estos momentos
en los que quiero consolaros, aunque esté tan lejos?
Os diré, que estoy con todos vosotros
en la esencia pura de mis sentimientos.

Pido con todas mis fuerzas al mundo entero
que corran en vuestra ayuda
para paliar en lo posible,
este gran desastre, este desconcierto.

Les pido a todos una oración a Dios
para que remedie tantas penas y tantos duelos.
Estoy segura que Dios…
 pondrá sus manos para que salgáis
de ese terrible infierno.

Encarna Recio Blanco.






martes, 12 de enero de 2010

Mucha adrenalina.



Mucha adrenalina...
me sube y me baja.
Muchas golondrinas
junto a mi almohada.

Mucha mala leche
en las calles veo…
las cambio por buenas
si puedo.

Muchas injusticias,
pocos justicieros…
Con togas mohosas
llenas de remiendos.

Corren los farsantes
con las carteras repletas.
Las victimas se quedan
varadas en las aceras.

Corre el tiempo
y nadie se da cuenta
 que hay que hacer balance
cada cual de sus riquezas.

Encarna Recio Blanco

Días de nieve y sal...


Días de nieve y sal

De frío intenso…

El mundo está helado

Por fuera y por dentro.

Hoy no sale el sol

Está constipado…

Pero los fantasmas se asoman

Aunque estén helados.

 El mundo está por fuera blanco

Y  por dentro negro.

Aterido de tanta injusticia

Y tantos siniestros.

El Cielo peina a los campos

Con un blanco manto…

Pero la tempestad arruina

A los seres humanos.

Sobre la nieve se oye llorar

A la noche

Porque un mendigo ha muerto

Aterido…

Entre unos cartones.

 

Encarna Recio Blanco.





sábado, 9 de enero de 2010

Hoy han sentenciado a muerte.

Hoy...
Han sentenciado a muerte a mi corazón.
Pido cadena perpetua para el ladrón
y que nunca lo saquen de la prisión.
Sentencio a su alma al país eterno.

Que vague cansada
por entre los muertos.
Donde no haya luz sólo las tinieblas
con la cruz a cuestas por sus miserias.

En los pies y en las  manos que le pongan grilletes.
En la negra celda un cirio  candente,
donde en el silencio haga confesión
por tanto martirio como me causó.

Hoy le regalo todos mis temores
para que en las noches  grite mi nombre,
y cuando comprenda por lo que he pasado...
que pida perdón a Dios

Yo lo he perdonado.


Encarna Recio Blanco.

viernes, 8 de enero de 2010

Cuando llega la noche...




Cuando llega la noche
a veces a hurtadillas
no la veo, pero la siento
detrás de mis costillas.

No me resigno y llamo
a la luna que venga,
me hace compañía un rato
pero después vuela.

Una gata en celo vigila mi puerta
la digo que pase
y la descarada,
se da media vuelta.

Un mendigo pasa con una botella vacía
va dando bandazos
de esquina, en esquina,
le digo que pare, pero no me mira.

Las luces opacas de las cuatro esquinas
parecen quejarse.
No quedan amantes
ni besos sobrantes.

Es el panorama tan desolador
que cierro las puertas,
 las ventanas,
 y apago la luz.

Entonces me encuentro conmigo,
con mi sombra,
con mis recuerdos
y somos un batallón.

Encarna Recio Blanco.


En la fuente milagrosa.





En la fuente milagrosa de tus labios
aquella tarde sediento me dejaste beber
y cual ceremonia sagrada la bebía
en aquel oasis de amor y placer.

Como equipaje llevaba
muchas penas a mi espalda
y un fiel perro en el camino
que siempre me acompañaba.

No hicieron falta palabras
ni saludos del encuentro.
 Nuestros ojos dijeron...
lo que sentimos por dentro.

Encarna Recio Blanco.

jueves, 7 de enero de 2010

Ahí va la loca…



Ahí va la loca…  con su cuaderno de versos,

Dicen riendo los niños, dicen las brujas del pueblo.

Que tengo la cabeza llena de pájaros.

Que tengo en la mochila secretos guardados.

Que tengo dos amantes y muchos queridos.

Que me quedé soltera por un capricho.

Que tengo mi casa llena de libros,

Que están mohosos y que no he leído.

 Estoy tan sorda, tan sorda, que a nadie oigo.

Sólo a mi corazón…que sí está loco.

 

Encarna Recio Blanco.




No he visto a nadie...


No he visto a nadie esta tarde

Que fuera sonriendo.

Ni con las manos cogidas.

Ni con los ojos abiertos.

 He visto caras sombrías

Con prisas corriendo

En esa veloz carrera,

Que llega a los infiernos.

Con las mentes ocupadas

Tal vez,  sólo del dinero

Del poder y de avaricias,

Con los sueños por el suelo.

No he visto al amor…

Por ninguna parte.

Ni en los jóvenes,

NI  en los viejos.

 A nadie que se diera un beso

Apasionado,

O que viviera su ensueño.

Dejo el parque solitario

Me voy a casa corriendo…

Allí me esperaban mis musas

que me dicen: vimos al amor…

 Pero iba corriendo.


Encarna Recio Blanco.




martes, 5 de enero de 2010

¡Dios bendiga!



¡Dios bendiga!

La inocencia de los niños

A los que trabajan por la Paz,

Por la Justicia y por el trabajo.

Al labrador cargado con su arado

Cual cruz a cuesta.

Al barredero con su escoba por aliada.

Al preso entre rejas, que sea inocente.

A la mujer que se vende sintiéndose pura.

¡Dios bendiga!   

A los corazones solidarios.

A las manos tendidas solidarias.

A los que acompañan a los solos.

A los que curan las enfermedades.

A las almas limpias de egoísmos.

A los corazones abiertos.

Dios bendiga a los que van mendigando

Sin pan, sin zurrón y descalzos.

¡Dios bendiga!

 Cada rincón de estas Ondas

Que gritan y cantan,

Mientras mi cuerpo y mi alma

Se debaten, en la gran batalla.

¡Dios bendiga!

A éste Mundo, a mis manos…

Y sobre todo, a mis fuerzas

Que quieren seguir luchando

Sin armas en esta guerra.



Encarna Recio Blanco.




lunes, 4 de enero de 2010

Este será un año diez...


Este será un año diez
Me lo dice el corazón.
Y me aferro a la esperanza
Para que sea mejor.

Por eso quiero expandiros
Con mis mejores deseos
Que este año que ahora empieza
Venga repleto de sueños.

De metas a conseguir
De salud y de dinero
De la Paz que deseamos
Para todo el mundo entero.

¡Feliz año amigos míos!

No os olvidéis de mi rincón
Donde anida la poesía
Regada con mucho amor.


  Encarna Recio Blanco.