miércoles, 16 de octubre de 2013

Tu camino siempre...




Tu camino siempre fue el mío

Pero el destino se empeñó

En que nuestros pasos se perdieran

Por senderos distintos.

Nos volvimos a encontrar

A través de una pantalla

Y los Cielos se me abrieron

Al volver a ver tu cara.

Media vida nos pasó

Casi sin darnos cuenta.

Aprobaste todas tus asignaturas

A mí me quedó pendiente la más dura.

Empezamos a soñar

Envueltos en la luna

Y nos perdíamos por la noche

Con nuestra mala fortuna.

A través de la distancia

Muchos te quieros al viento

Y nuestro amor florecía

Con la escarcha de por medio.

 Nos duró la alegría

Lo que dura un suspiro mañanero.

Una lagrima al caer

O un rayo en el Cielo.

Sé que me quieres.

Sabes que te quiero.

¿Nos está vedado amarnos en esta tierra?

¡Pues nos veremos... si Dios quiere!

¡En los Cielos!

 

Encarna Recio Blanco.



 



Silencio absoluto.


 

Silencio absoluto en el valle, ni los pájaros cantaban.

Por la vereda abrupta aquella mujer caminaba. 

Unos folios en blanco en sus manos, que el viento zarandeaba.

Y en el Cielo mil nubes traviesas al escondite jugaban.

 Cansada se tumbó en la vereda quedando su cuerpo

 Pegado a la tierra, que la acunaba como a una niña pequeña.

La regó con su llanto, le contó sus penas de amor

Y aquella terrible pesadilla que la trastornó.

 Todo era silencio, quietud y misterio, el monte espiaba…

A lo lejos, unas campanadas llamaban a duelo.

El ocaso apareció de improviso, los folios en blanco gritaban.

Las vacas mugían, y los corderos volviendo al redil, lloraban.

 Sus ojos miraban sin ver, ni la grandeza de Dios

Y cerrándolos dulcemente a su lado voló...

 

Encarna Recio Blanco.





jueves, 10 de octubre de 2013

Quiero hablarte...



Quiero hablarte,verte,

Sentirte, oírte.

Y el silencio se muere.

Besarte, tocarte,

Reír, y llorar.

 ¡Y Dios no me oye!

 

Encarna Recio Blanco.




lunes, 7 de octubre de 2013

Y una mañana me desperté...


…Y una mañana me desperté

Con ansias de escribir de nuevo.

Venia el otoño…y las hojas

Bostezaban por el suelo.

En mí guarida silencios amordazados

Apilados los recuerdos

Mis manos temblorosas

Cincelaban de nuevo.

Rebuscaba en los recovecos de mi alma.

En las lindes del Cielo.

En las puertas del infierno

Y en los te quieros.

Asomaban lágrimas por los linderos

  Aparecía la niebla  por los oteros

Y la lluvia reía con gran estruendo.

 El folio sobre la mesa quedó perplejo

 al ver,que no podía decirte…

 ¡Lo que siento, lo que te quiero!

 

Encarna Recio Blanco.





Voy buscando...



Voy buscando por las estrellas, tu luz.

Por las noches, el arrullo de tu voz.

Por las esquinas del viento, tu dolor.

Por la escarcha y por el fuego, tu temblor.

Por las selvas, por los arrecifes,

Por los acantilados, por los mares,

Por el Cielo y por la Tierra.

 ¡Sin encontrarte!


 Encarna Recio Blanco.





domingo, 29 de septiembre de 2013

Hoy mi corazón está...



Hoy mi corazón está de fiesta

Y como es su día…le he dicho

Que voy a dejarlo tranquilo.

Lo adorné con mil besos mañaneros.

Lo  perfumé con flores  silvestres

Le canté mis últimos versos.

Reí a carcajadas me escondí la lágrima

Y le di  a beber mi pócima sagrada.

Te quiero corazón aunque no me respondas

Y estés partido en dos…

Sé que lates en mi interior  y me das la vida.

En tu día corazón te prometo…

Olvidarme un poco, de mi drama.

 

Encarna Recio Blanco.






sábado, 28 de septiembre de 2013

Tengo ganas de llorar


 Tengo ganas de llorar

Y me he puesto a reír.


Sin ton, ni son…

Sin ti, y sin mí.


Encarna Recio Blanco.





domingo, 22 de septiembre de 2013

Vete ya mi vida.



¡Vete ya mi vida, vete con ella!

Y olvida si puedes a esta loca fiera.

Que sabe querer como única hembra

Al hombre vedado de fuego y de arena.

 De anillos mohosos, de risas inciertas

De noches sin lunas, ni estrellas.

De sueños ajados detrás de la puerta

De ese campanario que nadie olfatea.

Detrás de la gente que miran y esperan

Que toquen a boda sin novia a la puerta.

¡Vete ya  mi vida, vete con ella!

Que  ya no puedo seguir por tu senda.

Me la han cerrado tras largas esperas.

Y  no puedo verte tras la espesa niebla.

Te grito en la noche y sé que me oyes.

Y sé de tus sueños y de tus temores.

 Y sé de tus cuitas aunque no las digas.

Y sé del  calvario que tienes, mi vida.

Yo sé que me amas aunque sea a escondidas

Por ese calvario con tu cruz prendida.

Y teniendo mil fuerzas renuncio con mucho

 Dolor al ver lo cobarde que fuiste mi amor.

Te dejo con tus Dolores

 Con tu desventura, y tus sinsabores.

Vete con ella… y con sus riquezas

La que en su dedo lleva el anillo…

¡De tu condena!

 

Encarna Recio Blanco.


 

 


viernes, 28 de junio de 2013

Necesito la calma del mar...


 Necesito la calma del mar.

Aire limpio para respirar.

Encontrarme contigo y conmigo

En la soledad.

Con la distancia me encaro.

Con el silencio me alío.

Lejos del mundo y de todos hoy…

Me despido.

 

Encarna Recio Blanco.



sábado, 15 de junio de 2013

Me olvidé de decirte...



Me olvidé de decirte, muchas cosas en el alba

Cuando la luna risueña me dictaba

Las cartas que te mandaba.

Me olvidé de pedirte, los besos que no me diste

Las promesas que callabas

Y lo que no me dijiste.

Me olvidé de rebuscar, más la verdad en tu alma

Porque creía firmemente

Que me amabas.

Me olvidé de rezarte, una plegaria al pensar

Que el buen Dios a los dos

Nos perdonaba.

Me olvidé, que tenías dueña y otra vida…

Pero mi corazón me repetía

Que era a mí a quien querías.

Me olvidé de reclamarte, más amor 

Del que me dabas, el fuego, la pasión

Y todas tus esperanzas.

No me olvidaré decirte, una vez más…

Que te quise y que te quiero

Hasta que mi corazón

Deje de latir por este sueño.

 

Encarna Recio Blanco.

 


viernes, 14 de junio de 2013

Ya te llamo yo...



¡Ya te llamo yo!

No era el mensaje de una paloma, ni unas líneas despistadas,

Ni una oración gramatical, ni el vaticinio de una carta del tarot

 Falsificada.

Era una frase de hielo saturada, una sentencia penada,

La miel envenenada, una borrachera de miedos, y de espadas.

 ¡Ya te llamo yo!

 Y me senté en el banco de la plaza esperando la  a la muerte,

Con la vida que yacía entre brumas de negras cenizas.

 ¡Ya te llamo yo!

Seguía esperando a las puertas del olvido, en las murallas

Del hambre, en los acantilados de la esperanza, aquella llamada.

Mayo se despedía del almanaque y aquella frase

Ya te llamo yo, se deshojó cayendo desplomada...

En un adiós cobarde  y sin palabras.

 

Encarna Recio Blanco.