jueves, 8 de junio de 2017

Regálame




Regálame una canción
aunque sea en la distancia,
para que cierre mis ojos
y te bese con el alma.

¡Dime lo que piensas y sientes
al recordarme!

¡Miénteme, pero dime
que me amas, locamente!

Encarna Recio Blanco.




martes, 6 de junio de 2017

No lo creo todavia

 

No lo creo todavía
estás llegando a mi lado
y la noche es un puñado
de estrellas y de alegría.

Palpo gusto escucho y veo
tu rostro tu paso largo
tus manos y sin embargo,
todavía no lo creo.

Tu regreso tiene tanto
que ver contigo y conmigo
que por cábala lo digo
y por las dudas lo canto.

Nadie nunca te reemplaza
y las cosas más triviales,
se vuelven fundamentales
porque estás llegando a casa.

Sin embargo todavía
dudo de esta buena suerte
porque el cielo de tenerte
me parece fantasía.

Pero vienes y es seguro
y vienes con tu mirada
y por eso tu llegada
hace mágico el futuro

y aunque no siempre he entendido
mis culpas y mis fracasos,
en cambio sé que en tus brazos,
el mundo tiene sentido.

Y si beso la osadía
y el misterio de tus labios,
no habrá dudas ni resabios
te querré más todavía.
  

M. BENEDETTI

Nadie muere del todo



Nadie muere del todo
si deja sus semillas en la tierra,
 regadas con los buenos sentimientos
de su vida, los cuales germinarán algún día.

Somos trozos del fruto que madura
en una tierra entre vientos y mareas
 que nos va zarandeando
con fuerza y sin medida.

Con pinceles del alma dibujemos
los versos en la orilla
para  cualquier corazón
que necesite amor y compañía.

 Con las espinas y las alegrías
sembraremos la cosecha,
para que nuestra estela siga
su ruta eterna.

Nadie muere del todo
si deja en esta tierra prendidas…
sus  limpias semillas.



Encarna Recio Blanco.


lunes, 5 de junio de 2017

Agazapada en el silencio



Agazapada en el silencio
aquella tarde te llamaba a gritos,
sentada en la vieja estación
de nuestros  encuentros furtivos.

Las horas pasaban lentamente
entre aquella nebulosa  peregrina,
y en mi cuerpo se imbuía
como afiladas espinas.

Trenes pasaban a gran velocidad
sin detenerse en aquella estación,
chirriando se perdían de mi vista
entre los hierros  de la negra vía.

Pasaron muchos trenes esa tarde
muchos…  de ninguno te vi bajar,
me volví con mis silencios
y me propuse no esperarte más.
  
Encarna Recio Blanco.


viernes, 2 de junio de 2017

Se han alocado mis musas





Se han alocado mis musas
no las puedo sujetar
en mi mente se amontonan
y a la vez quieren hablar.

Unas me dictan de amor
las otras de soledad
otras de la primavera
cuando se asoma el azahar.

De la lluvia cuando el cielo
tiene ganas de llorar.
De los ojos de una hembra
cuando enamorada está.

De un prisionero en la cárcel
cumpliendo una vil condena
por una pena de amor
que le ata a sus cadenas.

¡Parad! Parad! que no puedo
dar rienda suelta a mis dedos,
que mi mente está estancada
solamente… En un te quiero.

De mi libro” Atardeceres de Fuego”

Encarna Recio Blanco.


jueves, 1 de junio de 2017

Reflexiones




Aprender a vivir, a sentir, a caer y levantarnos, aunque a veces, vayamos caminando por senderos sin espinas, otras veces inciertos, es difícil la andadura, y cansados, nos paramos a reflexionar sobre la vida que a diario, tal vez, dejamos pasar, sin darnos cuenta que, cualquier día puede ser el último de nuestra vida.

Ayer vi a una mujer  ciega que a oscuras, miraba desde su prisma el mundo, que tal vez nosotros con luz,  no hayamos percibido nunca. Comprendí entonces, que no existen grandes o pequeños problemas, sino formas distintas de afrontarlos.

Aprendí que la sonrisa es lo último que debe perderse, aún cuando no queden más ramas a las que agarrarnos, incluso cuando las puertas estén cerradas, aún  cuando el sueño nos ciegue, o cuando la vida se nos va extinguiendo.

Comprendo ahora, que lo cierto puede ser una enorme quimera, que los sueños a veces se cumplen, sólo con desearlo, y que el amor,  no es cosa a veces de dos, sino de tres.

Únicamente hace falta un corazón para ponerlo en marcha, y que por más aprisa que vayamos, siempre llegaremos al mismo sitio, y que las líneas de las manos pueden transformarse, dependiendo de los caminos que cojamos a lo largo de nuestro tiempo.

Aprendí que un juego puede ser una distracción para unos, y un gran peligro para otros, que el dolor es necesario, y que las dos caras de la moneda, son inútiles para aquel, que sólo quiere percibir una.

Comprendí que no puedo yo sola, cambiar el mundo, pero sí motivar a otras personas en la tarea de transformarlo. La vida es un sendero ancho, estrecho, grande, minúsculo, rocoso, liso, espacioso o claustrofóbico, estéril o fértil, pero que en la mayoría de los casos, depende de nosotros.

Estas cosas las aprendí ayer, y sólo por que quise prestar atención al mundo que me rodeaba,  únicamente porque abrí los ojos, ya  que muchas veces, los mantengo totalmente cerrados y estoy casi siempre, en las nubes.

En veinte cuatro horas, se pueden aprender grandes cosas, sobre todo, cuando de pronto notamos el dolor, el fuego, el desamor, las tormentas o las luces apagadas.

Por eso ahora no permito pasar ni un solo día más, dejando que el tiempo consuma mis momentos, he dejado de suplicar más días a mi buen Dios, ya que no he sabido utilizar las armas que Él  puso en mis manos, y ese arma, se llama amor.

Vivo ahora cada uno de mis momentos luchando con el arma del amor entre mis manos a diestro, sin siniestro, porque quizás pueda ser mi último momento.

Encarna Recio Blanco.

domingo, 28 de mayo de 2017

Hoy lloran



Hoy lloran los sauces del río.
 Los naranjos y los limoneros.
Las campanas gimen y gimen
con un tañer inquieto.

Hoy llora una canción sin estribillo.
Los besos aplazados…
llora mi despedida a tumba abierta
al ver tu cuerpo tan frío.

Hoy el monte se viste de luto.
Impacientes los cipreses se alertan
llaman a duelo a las mariposas
que aletean por el sendero.

Hoy llora mi corazón
sin poder contenerlo,
lagrimas de cera que arden,
en esta losa fría del cementerio.

Hoy te has ido y yo me encaro con la muerte
aun sabiendo a ciencia cierta,
que Dios te tiene abiertas de par en par,
las puertas del Cielo.

Esta noche veré a una estrella más
brillando en los Cielos.
Es ella…es ella que ha llegado…
con su enorme cargamento.
  
Encarna Recio Blanco.

Escucha"HOY LLORAN LOS SAUCES DEL RIO-CONCHITA" en Spreaker.