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lunes, 19 de marzo de 2018

Puedo escribir los versos






Puedo escribir los versos más tristes esta noche.
Escribir, por ejemplo: "La noche está estrellada,
y tiritan, azules, los astros, a lo lejos".
El viento de la noche gira en el cielo y canta.

Puedo escribir los versos más tristes esta noche.
Yo la quise, y a veces ella también me quiso.
En las noches como éstas la tuve entre mis brazos.
La besé tantas veces bajo el cielo infinito.

Ella me quiso, a veces yo también la quería.
Cómo no haber amado sus grandes ojos fijos.
Puedo escribir los versos más tristes esta noche.
Pensar que no la tengo. Sentir que la he perdido.
Oír la noche inmensa, más inmensa sin ella.

Y el verso cae al alma como al pasto el rocío.
Qué importa que mi amor no pudiera guardarla.
La noche está estrellada y ella no está conmigo.
Eso es todo. A lo lejos alguien canta. A lo lejos.
Mi alma no se contenta con haberla perdido.

Como para acercarla mi mirada la busca.
Mi corazón la busca, y ella no está conmigo.
La misma noche que hace blanquear los mismos
árboles.
Nosotros, los de entonces, ya no somos los mismos.
Ya no la quiero, es cierto, pero cuánto la quise.
Mi voz buscaba el viento para tocar su oído.
De otro. Será de otro. Como antes de mis besos.

Su voz, su cuerpo claro. Sus ojos infinitos.
Ya no la quiero, es cierto, pero tal vez la quiero.
Es tan corto el amor, y es tan largo el olvido.
Porque en noches como ésta la tuve entre mis
brazos, mi alma no se contenta con haberla perdido.

Aunque éste sea el último dolor que ella me causa,
y éstos sean los últimos versos que yo le escribo.
P. Neruda





domingo, 14 de enero de 2018

Voy por el camino




Voy por el camino de la noche sin luna
que se ha ocultado viendo mi locura,
me  subo a una estrella, y voy en tu busca.

Quisiera prenderte de mis  alas
para volar por el ignoto camino de tus dudas,
y aunque no puedo con la carga, sigo
por el filo de la brisa clandestina.

Cruzando ese mar mi alma te clama
y el eco se pierde tras de las montañas,
lo vuelvo a intentar y el barco se encalla,
cual fardo perdido  quedan en el mar,
mis esperanzas.

Por los acantilados, me adentro sin cobijo,
por el  ramaje, me pierdo desfallecido,
hasta que un volcán veo con lava y estruendo
y siento la pasión de tu cuerpo en el mío.

Quiero prenderme de tu fuego, como la noche
se prende, del amanecer.
  

Encarna Recio Blanco.

miércoles, 21 de junio de 2017

Todo lo que hice


Todo lo que hice mal
dejó de importarme
me esperaba el futuro
para enmendarme.

Y en aquel  mar azul
de nuestro océano,
encontramos la paz
cuando nos besamos.

Tenerte así  me basta
aunque arda en los infiernos,
prefiero morir contigo
que  vivir fingiendo.

Te brindaré mis ramos
 de melancolía,
mi boca morirá en tu boca
y yaceremos sobre ambrosías.

Mis versos serán para ti
envueltos en canciones,
que  llevarán tatuados
 sólo  tu nombre.

Y puede que algún día...
al mirar el reloj recuerdes,
que te sigo esperando
noche tras noche…
y día, tras día.



Encarna Recio Blanco.

martes, 6 de junio de 2017

No lo creo todavia

 

No lo creo todavía
estás llegando a mi lado
y la noche es un puñado
de estrellas y de alegría.

Palpo gusto escucho y veo
tu rostro tu paso largo
tus manos y sin embargo,
todavía no lo creo.

Tu regreso tiene tanto
que ver contigo y conmigo
que por cábala lo digo
y por las dudas lo canto.

Nadie nunca te reemplaza
y las cosas más triviales,
se vuelven fundamentales
porque estás llegando a casa.

Sin embargo todavía
dudo de esta buena suerte
porque el cielo de tenerte
me parece fantasía.

Pero vienes y es seguro
y vienes con tu mirada
y por eso tu llegada
hace mágico el futuro

y aunque no siempre he entendido
mis culpas y mis fracasos,
en cambio sé que en tus brazos,
el mundo tiene sentido.

Y si beso la osadía
y el misterio de tus labios,
no habrá dudas ni resabios
te querré más todavía.
  

M. BENEDETTI

martes, 7 de marzo de 2017

Esperas...espero.





Esperas…espero…
 días que se van consumiendo
entre la esperanza y el milagro,
del renacimiento.

El baile de los arboles
también se ha desmayado,
solo oigo el aullido de los lobos
que me están espiando.

Camina la noche sin prisa
hacia tu morada amurallada,
con el silencio impenitente
de un ave sin alas.

Jirones de piel en mis dedos
que están sangrando…
no quieren  dejar de escribir
en este rosal talado.

Al  soñar siento
que estoy a tu lado,
que me miras y me besas,
entre el viento que viene asustado.

Huérfana de tu calor,
harapienta  mendigando,
retales de palabras sin tu eco,
y con besos prestados.

Encarna Recio Blanco.


Escucha"ESPERAS ESPERO" en Spreaker.

miércoles, 21 de octubre de 2015

Era una noche cualquiera...




 Era una noche cualquiera
sin tormentas y con luna
cuando salí de mi casa
entre la  rosa y la espina.

Yo pasé por tus portales
para ver si te veía
con una vara de nardos
y en mi pecho golondrinas.

La calle estaba desierta
los becerros no se oían
en los tejados los gatos
 en  amor se debatían.

Desde la cercana charca
los renacuajos  reían
 y un farol parpadeante
iluminaba la esquina.

Me sobresaltó el cantar
de  un mozuelo en la otra orilla
que también muerto de amores
 cantaba a su prometida.

Tres vueltas le di a tu calle
para ver si te veía…
Tu puerta estaba cerrada
 pero sentí que me veías.

Unas viejas solitarias
con su paz de cementerio
rezaban a coro juntas
letanías y misterios.

Descorrieron los visillos
cuando me vieron pasar
para ver si entraba en tu casa
y  poder murmurar.

Unas campanadas tocaron
en la torre de la ermita
que me parecieron tristes
Y recé un Ave María.

Tres vueltas le di a tu calle
para ver si te veia...

sábado, 8 de noviembre de 2014

Sobre el alba...




La noche hambrienta de placer
te busca entre las sabanas.
Solitario mi cuerpo te espera...
Sobre el alba