Mostrando entradas con la etiqueta Reflexiones. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Reflexiones. Mostrar todas las entradas

martes, 9 de octubre de 2018

Reflexiones- El camino de la vida






El camino de la vida comprende una suma de tareas, que tenemos que ir cumpliendo para preparar entre todos el camino.
 La paz implica preparar el terreno, para que no surjan circunstancias que la puedan poner en peligro.

Hay que tener tolerancia, justicia, igualdad solidaridad, pero cada uno de nosotros, también tiene que poner su granito de arena, para hacer grande la montaña.

 Yo si alguna vez me pierdo y me quieres hallar, búscame por los caminos de la Paz porque cada noche, la voy a buscar. Por donde el aire sea limpio y pueda respirar.

 Por donde los pájaros vuelan en libertad, por donde no haya lenguas de doble filo, por donde todas las armas se hayan perdido. Por donde la lluvia placida corra, sin las tormentas ni malas sombras, donde las leyes se cumplan, donde el trabajo se afane, por donde todos los hombres del mundo se hermanen.

Búscame por los caminos de la libertad, del amor sincero, de la igualdad.
 ¡Por allí si me pierdo, me encontrarás!

Encarna Recio Blanco

viernes, 11 de mayo de 2018

Reflexiones-La actitud positiva




La actitud positiva en nuestra vida, es esa coraza invisible que todo ser humano ostenta, pero que no todos, saben cómo utilizarla.

Cuantas veces tropezamos en el camino de la vida con la misma piedra amigos, muchas, lo que pasa es que hasta en eso, hay que y tener una actitud positiva.

El que va distraído por una calle cualquiera,  tropieza con la piedra y sigue su camino sin pararse a pensar, en el pequeño tropezón.

El violento, pasa y ve la piedra, la utiliza de arma, para seguir luchando con ella y con todo aquel que le salga al paso, como hizo David matando a Goliat con la piedra en la honda, lo cual significa en este caso, la victoria del pequeño, frente al grande, del desvalido frente al poderoso.

Por el camino del emprendedor, también aparece la piedra, la mira, como si de una joya se tratara, se para ante ella y dice sonriente, la puedo dar uso, vamos a construir con ella, una casa, un jardín, un colegio.

El campesino cansado al verla, suspira de gozo y se sienta en ella, como si fuera el mejor de los tronos.

Miguel Ángel con la piedra hizo con ella, las más preciosas esculturas.

En todos los casos la diferencia no estuvo en la piedra, sino en la actitud del hombre para con ella.

Pues recordar que no hay piedras en vuestro camino que no podáis aprovechar para vuestro crecimiento personal, el anhelo de poder decidir nuestra suerte, con nuestra propia fuerzas y con los elementos que nos salen por los caminos.

No sé, de donde saqué esta reflexión, si la leí o me la inventé, pero me gustó tanto, que quise compartirlo con todos vosotros.

Encarna Recio Blanco.


lunes, 30 de abril de 2018

Reflexiones-Un mundo mas justo






Lo que vemos hoy un poco negro amigos, mañana podemos verlo  de otro color, el color, lo ponemos nosotros, con nuestras acciones, con nuestros principios,  con nuestra forma de hacer y de ser.
 Quiero siempre confiar, y siempre dar oportunidades, y siempre pensar que hay un mundo bueno, un mundo feliz, un mundo de rosas, de amigos, un mundo no de soledades,  sino de de compañías, a veces, me salen cosas tristes, y otras me salen alegre, pero a vosotros quiero transmitiros, siempre las alegres.
Quiero sacaros esa sonrisa que no veo, pero que presiento, porque llegan las ondas hasta mi corazón, se que estáis diciendo, esta locuela, qué está haciendo, pues estoy dándoos un poco de mí.
Quiero volver a confiar siempre. Fui criada con principios morales cuando era una niña, rodeada de amor, de buenos consejos, tal vez humildes colegios, pero con sueños, y el calor de aquellos abrazos, confiaba en los adultos, porque eran los que me protegían, eran los que me arropaban.
 Después, en la ciudad tuve miedo a las tormentas, a lo oscuro, a los sapos y a las películas de terror que cada día veía.
 Hoy, en esta tarde, que ya es más bien ocaso, estas reflexiones siento una tristeza infinita, por todo lo que hemos perdido, me da miedo la mirada de los niños, jóvenes y adultos ya.
Porque hay derechos humanos, para criminales, deberes limitados para ciudadanos honestos, y no tomar ventaja es ser otarios, pagar deudas, parece ser que es de tontos, amnistía para los estafadores.
 ¿Qué paso con nosotros? Hay profesores maltratados en las aulas, comerciantes amenazados por traficantes, rejas en nuestras ventanas y puertas, ¿qué valores son estos? coches que valen más que  abrazos, hijos que quieren regalos caros, móviles en las mochilas de los recién nacidos con pañales,¿ qué vas a querer a cambio de un abrazo?  Es que vale más algo de Armani, que un diploma, más vale una pantalla gigante que una conversación, ¿más vale parecer, que ser?
¿Cuando fue que todo esto desapareció, o se hizo ridículo, pues yo quiero quitar las rejas de mis ventanas, para ver y tocar las tocar flores, quiero sentarme a la vereda y tener las puertas abiertas en las noches de verano, quiero la honestidad como motivo de orgullo, quiero la vergüenza, y la solidaridad, quiero la rectitud del carácter y la cara limpia, y sobre todo, la mirada a los ojos. Quiero la esperanza, la alegría, la confianza y la fe.
Quiero callarle la boca a quien dice algo de otra persona, sin saber las circunstancias, los motivos, o lo que encierran por dentro.
Abajo el tener y viva el ser, y viva el retorno de la verdadera vida, simplemente como la lluvia, limpia como el Cielo de abril, leve como la brisa de la mañana.
Adoro mi mundo simplemente y común, tener el amor, la caridad, la solidaridad como base.  Apartemos de nuestra vida la indiferencia,  la  falta de ética, lo amoral y el no respeto. ¿Vamos a volver a ser gente?
¡Vamos prestos amigos, a construir un mundo mejor entre todos! Más justo, donde las personas, respeten a las personas.
Por lo menos amigos… Hagamos el intento esta noche.

Encarna Recio Blanco

domingo, 15 de abril de 2018

Reflexiones-Paz






¿Habrá algo mejor que la Paz? ¿Y qué es la Paz? La Paz, es un mundo sin guerras, la Paz es, estar tranquilos, vivir en un mundo donde no haya miserias, ni armas.

Yo sueño mucho con la Paz, este puede ser un momento de Paz. Tú que estás solo, o tú que estás acompañado, que te están tranquilizando tal vez mis palabras, ¿a quién no tranquiliza la palabra Paz?
Si algún día llega la Paz al mundo, y estoy dormida… ¡Despertarme por favor! que quiero sacar la risa. Haré del las armas todas, una hoguera, y que se extinga cuanto antes  de mis ojos, y pueda ver,  lo que no he visto en mi vida.

  ¡Despertarme si yo duermo!. Que quiero ver a  los niños del mundo entero en sus caras, con mil sonrisas. Que quiero ver a los pueblos faenando con cantares. Que quiero soñar despierta después de tantos desastres.
 Que nos demos las manos.  Que nos acurruquemos, en el calor de la hoguera…Aquí en el rincón del poema.
¡Despertarme si yo duermo! Pero si me hubiera muerto…recordar que un día, esperé a que tuviéramos Paz, Amor.

¡Aquí tienes un rincón para ti, amigo!


Encarna Recio Blanco.


sábado, 7 de abril de 2018

Reflexiones-Como deciros




¿Cómo deciros algo, que ni siquiera puedo expresar con estas letras taladas por mi desolación, algo que es incomprensible en el mundo que me rodea?

Cómo deciros lo que me supera, lo que no entiendo, lo que me revela y arreglar no puedo, en este entorno fiero y hostil, acosado por guerras, hambres, injusticias, metrallas a ras de los inocentes que mueren cada día,  sin saber el porqué de sus infiernos.

Un mundo de seres errantes,  que buscan donde anidar su supervivencia, y se encuentran imbuidos en mares sombríos, en noches interminables, sin pan y sin cobijo,  buscando de un lado para otro la tierra prometida.

¿Cómo podría paliar tantas injusticias que veo y que siento en mi derredor, si estoy con las manos atadas?  Me rebelo, me rebelo, queriendo aminorar el desconcierto, pero veo, que  con tanta carga no puedo.

Mi sencilla pluma me anima a que siga gritando,   pero  nadie me oye, aunque mis letras sean sencillas y poco eruditas, me animan a seguir, por eso no descanso y  sigo,  por si alguien escucha alguna vez, mi llamada al orden.

Hablo y escribo, en nombre de los que no tienen patria, por los que están en la guerra, por los que no tienen amigos ni trabajo, por las mujeres maltratadas, por los solos, por la escasa justicia para los pobres y la justicia benévola  para los ricos, por los  ladrones que gobiernan y que tal vez, no tengan la carga de sentimientos necesarios,  para paliar en lo posible tantas ingratitudes.

¡No me oís gritar! ¿Es que  todos estáis sordos? ¿O es que no os importa la dura existencia del débil,  que arrastra su piel por las aceras? ¿No me oís gritar? mandatarios de esta tierra? parad tantas injusticias, y hacer lo necesario para que todos los seres humanos puedan vivir en Paz.

Este mundo, va dejando cada día mi alma más vacía, sin luz y a mi corazón con más heridas, sola con mi pluma seguiremos en la contienda de abrir las conciencias, para que el mundo sea más justo, un mundo donde podamos vivir con esa Paz que proclamo, a los que todo ser humano, tenemos derecho.
  
Encarna  Recio Blanco.


sábado, 3 de febrero de 2018

Reflexiones




Para mí la poesía es algo vital, algo, que no se puede describir con pocas, o muchas letras.
  Desde muy temprana edad, y gracias a mi primera profesora, que seguramente  vería en mí, algo especial, o tal vez, que era una romántica y soñadora criatura, que ya apuntaba maneras.
Ella puso en mis manos muchos libros, de poesías que devoraba, a Santa Teresa, Juan de la cruz, Bécquer etc. y entonces, comprendí, en todos ellos, que era el aire que yo necesitaba  para respirar.

Cada cual escribe por sus propias motivaciones, el mío es ese que me dominaba, es algo mágico, escribo y escribo, me lo pide la sangre, el útero, las uñas, las paredes, las personas, el aire, el sol.
Es ese sutil momento, en el que me quedo ensimismada, sacándome del alma recuerdos, sensaciones, caricias, dolores y besos perdidos.

 Es, como si necesitara traducir lo que percibo con los sentidos, y los sinsentidos a mi propio idioma, es mi manera personal de interactuar con el mundo sin una máscara, pero a la vez, permitiéndome usar todas las máscaras, una forma de medir la realidad, o la mentira que percibo, y preguntarme si no estaré confundiendo una cosa, con la otra.

 Escribo, y creo que esto sólo me pasa a mí, porque cuando lo hago, doy todo lo que soy, todo lo que no soy, dejo de ser lo que soy, y anhelo ser, lo que no quiero ser,  en fin este galimatías, que tal vez, no podáis comprender.

Escribo porque me siento libre cuando lo hago, porque mi alma se vacía y mi corazón se abre, se llena, me da igual si tienen, o no tienen, valor literario lo que escribo, es una manera de hablar conmigo misma, de gritar, de reír y de llorar, además ¿quién está capacitado para censurar, o valorar los sentimientos?.

Algunas veces pienso, que a donde irán a parar estos folios, cuando me vaya definitivamente de este mundo, ¿Qué será de ellos?¿ Quienes los leerán? ¿Qué epítetos me dirán al ver la cantidad de lamentos que hay en ellos escrito?

 No pienso romperlos, si acaso, me gustaría donarlos a algún colegio para que las nuevas generaciones lo pudieran leer, pero esa época será tan distinta, que me da miedo hasta pensarlo, si ahora hay ordenadores, móviles, etc.
 ¿Que habrá en esos momentos donde yo esté ya en la luz?

Me mareo al pensar en ello, así es que seguiré escribiendo y que sea lo que Dios quiera que sea.
Son retazos de mi alma y de mi corazón, pero de lo que si estoy casi segura es,  que aquellos que me lean pensaran: ¡Esta…ha vivido!


Encarna Recio Blanco.

domingo, 28 de enero de 2018

Reflexiones-Alguien me dijo un dia



Alguien me dijo un día, que los sueños nunca se hacían realidad  y que los ángeles habitaban solamente en el cielo.
Que dejara de estar en las nubes,  porque ya soy mayorcita para seguir soñando despierta, de lo cual ,yo también estaba de acuerdo en esa teoría, pero mira por donde, hoy pienso que los ángeles, no sólo habitan en los cielos, sino que  de vez en cuando, uno se cae rodando,  rodando y viene a parar a nuestro lado.

 Ángeles que no están hechos para batallar contra este mundo, pero, que luchan con la palabra, con el perdón, y sobre, todo con el amor. He tenido la suerte de conocerlo y desde luego es diferente a todo ser humano, de los que antes había conocía.

Este ángel al que me refiero, ha ganado el trofeo de mi vida sin proponérselo tal vez, es mas yo diría, que ha sido obra de un milagro, que se adosó  con sus alas a mi cuerpo y me lleva a volar por la inmensidad del mar, por las altas montañas de la tierra, por los acantilados, y muy juntos muy juntos, nos imbuimos en el cráter de algún volcán a punto de erupción.

He descubierto a su lado, el valor del  amor, de la generosidad, de la amistad, de la bondad, y me ha enseñado a mirar todas las cosas con los ojos del alma.
A ver salidas en los negros túneles y a tener las esperanzas que creía perdidas en un mundo, donde estos valores están tan escasos.

Eres único irrepetible y si Dios quiere, un día como el de hoy,  pero dentro de muchísimos años, una loca poetisa, pueda decirte de nuevo que has sido, eres y serás,   lo más importante de mi vida.

!!Querido micrófono!!



Encarna Recio Blanco

domingo, 17 de diciembre de 2017

Reflexiones-Navidad


Mis palabras esta noche, van dirigidas a vosotros mis amigos que me visitáis en mi blog, y que ahora me lees,  tal vez ni nos conocemos pero que os siento.
 Ya estamos en Navidad, unos días en los que la familia se reúne, llegan los familiares lejanos al redil, días de regalos, de abrazos, de buenos deseos, donde los hogares y las calles se adornan con luces de colores, donde en las mesas se apiñan los manjares, el champán y el turrón alegrado con ello las dulces veladas.
  En estos días, también hay otros seres humanos que están solos, que están  enfermos en hospitales, muchos médicos, que no pueden comer con sus familiares,  porque tienen que cuidarles, aquellos que están separados y no pueden cenar con sus hijos, los que no tienen familia y deambulan de un lado para otro  sin cobijo, los presos entre rejas y que son inocentes, o culpables,  los que perdieron a sus seres queridos, a todos los que van la deriva en pateras se dejan la vida, ondean en  mares furiosos, diariamente en  Noche Buena y a tantos otros, que por no tener, no tienen, ni quien puedan darles un abrazo.
 Quiero deciros en esta pequeña reflexión, que todos somos hermanos, que podemos ser amigos, y a todos vosotros, que aunque no os conozca, se que estáis ahí.
Quiero que sepáis, que hay en el mundo muchas personas,  que se acuerdan, no solo en estas fechas tan entrañables, si no siempre, de las desdichas y las penurias de los demás.
 En todos los seres humanos del Mundo, existe la alegría y también, la pena, en todos los corazones, el dolor a veces anida, la felicidad es efímera como la vida misma, unas gotas de ella, a veces, nos emborracha, cuando no la tenemos ni la sentimos, parecemos fantasmas errantes, que deambulamos de un lado para otro, para buscarla.

Por eso, en estas fechas y en otras similares, hay que sacar las fuerzas en los infortunios, que tenemos que avivar la fe, hacernos amigos del enemigo, dar  agradecimiento y calor, a las puertas que se nos abren, a una mano tendida que te aprieta, a una sonrisa que te alienta, y aquella estrella fugaz, que te alumbra aunque solo sea, un  instante.
Hay que cultivar esa semilla Divina, con la que Dios siembra, y que florece en todos  los corazones generosos, para luego llevarle los frutos de su cosecha, el día que nos llame para irnos, hacia su Cielo.
¡Que su Luz nos ilumine estas Navidades, y eternamente!

¡Felices Navidades amigos!
 Encarna Recio Blanco




miércoles, 6 de diciembre de 2017

Reflexiones- En esta tarde denuncio.




En esta tarde, denuncio con todas mis fuerzas,  el horror… el horror  y la tragedia, que estamos padeciendo  cada día a nuestro alrededor.
 No se puede, ni se debe, ver tanta sangre de inocentes derramada por los suelos, gente asustada corriendo de un lado para otro, esquivando un cuchillo, una bomba.

La guerra, nos acosa en cada esquina a manos de unos pocos, que no les importa ni la vida de los otros, ni la muerte de ellos mismos.

Esta tarde, denuncio a los mandatarios de un mundo, que se desgrana entre laberintos del poder malsano, sin importarles el sufrimiento ajeno, y por no poner los medios suficientes, para remediar tantas atrocidades.

Que de una vez por todas, se percaten de esos mares llenos de pateras a la deriva, con seres de carne y hueso, muertos de frío, de hambre y de sed, huyendo del infierno.

Denuncio, la hipocresía de este entorno tan hostil, la intolerancia y el desamor.
 Elevemos nuestras voces, por esos niños que sufren y lloran, más de lo que juegan, que pasan hambre entre balas y miserias. Estamos acostumbrados a ver a mucha gente herida, pero no a ver a tantos niños destrozados, a oír gritos, pero no al estruendo de las bombas.

Entre todos tenemos que vencer al terrorismo, a la falta de libertades, al descontrol, a la escasa solidaridad, a la ira, al egoísmo, a la rendición, a la incoherencia, y alentar a esos que rigen los destinos del mundo, a que encuentren la formula exacta, para erradicar de cuajo y arrear a los jueces de togas mohosas.

Que el amor esta tarde haga,  una parada en el andén de nuestra estación, para preguntarnos, si por un día, somos capaces de amar a nuestro prójimo más, que a nosotros mismos.
 Si tenemos el amor y la solidaridad, en nuestras manos,  encontraremos las fuerzas para el perdón, las esperanzas en estas negras contiendas, la seguridad en el palco del miedo, y en los desencuentros.

 Por eso, mis letras en esta tarde,  son más que palabras,  oraciones,  es hablar con el corazón y el alma entre mis  manos expresando estos sucesos tan cruentos, e intentar con ello, caminar hacia un mundo nuevo, a través de la unión de todos los pueblos, para que entre todos, intentemos hacer un mundo nuevo, y sigamos luchando con la única bandera de la Paz, y por la Paz del Mundo.
  

Encarna Recio Blanco

sábado, 25 de noviembre de 2017

Reflexiones-Demos un vuelo al alma

 


Demos un vuelo al alma, la dejamos libre, nos concentramos, nos quitamos el stress, el cansancio, el agotamiento, los problemas.

¿Qué os pareces si os venís aquí al rincón, estáis con nosotros y dejamos el alma un rato volar?

Porque ya sabéis, que cuando el camino se hace muy cuesta arriba y cuando las cosas andan mal, como a veces sucede, no tenemos que abandonar, cuando no consigas resultados y se sumen los problemas, no te rindas, el rendirse es de cobardes, es de débiles, hay que seguir.

Cuando quieras sonreír y solo puedas suspirar, no te caigas, levántate, arriba el ánimo, y cuando la suerte te sea adversa, y no encuentres fuerzas para seguir, por favor, no renuncies.

Cuando no encuentres compañeros de lucha, no te apures, hay muchos en el camino, lo que pasa, es que hay que encontrarlos, hay muchas manos que sostienen las tuyas, cree y siente en cada minuto de tu vida, que hay que dejar que tu alma vuele libre, que vuele por los jardines hermosos de la confianza, en algo superior, que llegue donde nuestra visión a veces, no puede alcanzar, pero si nuestro corazón puede sentir, tu alma debe ser libre para darte fuerza y  estimulo, hay que intentarlo, porque si no lo intentamos, caemos.

Cierra los ojos por unos minutos y deja a tus pensamientos volar, volar… por los sitios del amor.

No podemos cambiar el mundo, ni quitar todo el dolor de la tierra, ni tener ya resueltos todos nuestros problemas, pero podemos a cada minuto, mirar con ojos de amor, cada cosa que nos pasa, cada cosa que tenemos a nuestro alrededor.

Si pensamos que todo es pasajero, miraremos con cariño lo negativo, que te encamina a la elevación,  y a la perfección, y luego, observaremos con felicidad el cambio del mal, en bien, de tristezas, en alegrías, lo que hoy nos hace sonreír, fueron las cosas que nos hicieron llorar ayer, nuestras faltas de hoy, también son la alegría del mañana.

Las personas se van, los amores a veces se pierden en el tiempo, los problemas se solucionan, hasta el mismo Sol, se va cada noche, para renacer al día siguiente, no te quedes en medio del camino, no te quedes nunca, porque allá,.. hay algo bueno, y  estoy segura, de que te va a pasar.


Encarna Recio Blanco

sábado, 18 de noviembre de 2017

Esta noche amigos




Esta noche amigos para concluir les daré unos pequeños consejos rápidos que a mí me consto mucho tiempo aprender.
Unas palabras que ya me las podían haber regalado a mí  en su momento y tal vez entonces me hubiera ahorrado mas de resbalón, pero así es la vida, tal vez lo comprendí de esa manera para poder transmitírselo yo esta noche a ustedes.
Les diré que guarden como el tesoro de sus vidas un cofre  repleto de bellos retratos, de recuerdos dormidos y de poemas de amor.
Les diré que no sueñen despiertos, sino a cada momento del día, y que vivan con intensidad, todas las situaciones que nos ofrece la historia que interpretamos.
Les diré, que el tiempo todo lo palia y que los minutos son tan eternos, como nosotros queramos alargarlos.
Les diré que las personas nos pueden hacer mucho daño, pero también nos portan las más bellas alegrías, que puedan alegraros la vida amigos.
 Esta noche, les deseo la más grande las pasiones, les auguro el más bonito de los versos y el cofre mas repleto del mundo, de amor lleno.
Tienen un universo en sus manos y un rincón que compartir, cada noche con nosotros.
Que sean felices y hasta mañana.


Encarna Recio Blanco.

jueves, 2 de noviembre de 2017

Reflexiones


He vuelto, Madre…de un largo viaje que emprendí sin zurrón ni zapatillas, acompañada tan sólo, por el  labriego sudor de muchas lágrimas sobre mis mejillas.
Y entonces, vinieron todos juntos   los dolores adosándose a mis venas, mi cuerpo era  un plañido de mil campanas rotas,  el  infortunio llegaba por el camino de la amargura. Quería volar, pero mis alas estaban rotas, viendo  un Cielo negro y sin luna  detrás de las cortinas de mis angustias. 
Adosada en su lecho y prendida de su lado día y noche, el cansancio no me abatía ni el sueño  llegaba, recitando versos inéditos sin que ella oyera mis palabras, atesorando en mi mente,  oraciones y recuerdos  que le diría cuando se despertara.
Cuando un atisbo de vida volvía a su cuerpo  me miraba sin saber quién era, la abrazaba, y muchas veces, me decía madre. Su mirada trastornada,  su pensamiento fuera de su cuerpo, tirando de ella y de aquella silla de ruedas que era cual un crucificado, abatido por su cruz, dábamos en silencio un corto paseo.
Otras veces, cuando dormía, mi mente iba desgranando los  momentos maravillosos  de cuando era una niña y me  iba a la escuela, ella me repasaba de arriba abajo, cual un capitán a su tropa, antes de salir de casa, para que fuera muy limpia, sin ninguna mancha en mi falda o en mi chaqueta.
Durante su larga enfermedad, mi plegaria a la Virgen siempre era la misma…”Cuando te la lleves de este mundo, ven Tú a por ella”, para que no tenga miedo, para que  por ese túnel que  a todos nos aterra no se pierda, para que con tu luz olvide los sinsabores y los dolores de esta tierra.”
El verano se despedía cansino, las nubes poblaban el Cielo aquella mañana, con barruntos de tormentas, cosa que a ella, la aterraba, cuando éramos niñas y  el Cielo se iluminaba con sus rayos fugaces, nos recogía cual una gallina clueca recoge a sus polluelos y junto a ella en su cama, rezábamos el rosario, y como por arte de magia, los truenos callaban y por los oteros se perdían.
Inmóvil se quedó  aquella mañana, como un pajarillo desvalido, con la cara amalgamada de cera y con una tenue sonrisa en su boca.
Allí estaba, sin poder darme el último  de su  abrazo, los  últimos besos,  ni las regañías que me prodigaba cuando algo estaba mal hecho, o se me escapaba alguna mentirijilla.
Deshecha en el llanto me encaré con el Cielo, con los Santos, con la gente, con el color negro, con aquellos hombres y mujeres que me abrazaban sin sentir el abrazo en mi cuerpo.
Solo me quedaba regarla de besos, para que se fuera con el cargamento  de mis postreras palabras y del amor  más grande, que ninguna balanza puede medir en esos momentos.
Abrazada a las yemas de sus manos a su  vientre, como un rio de lágrimas que se perdían por la pendiente de mis ojos, sin luciérnagas que me alumbraran…se fue de mi lado para siempre.
Un abrazo póstumo incendió el espacio, la tormenta en mi corazón hacia mil estragos, nada ni nadie, podía detenerme para que me alejara de su cuerpo inerte.
Unas campanadas en aquel silencio, me hicieron despertar de mi dolor y mi desesperación al saber, que ya  se la llevaban, que  no volvería a verla.   
 Al volver de dejarla en aquel Campo Santo, donde quedó para siempre su cuerpo, un temblor recorrió mi alma y mi cuerpo al ver la fecha, en la que haba muerto.
El ocho de Septiembre,   día de la festividad de Nuestra Señora la Virgen de Guadalupe,  Patrona de Extremadura de la que ella, era una ferviente devota.
Entonces comprendí que sí, que si  me había oído mi otra madre, la Madre del Cielo.
Y me entró una alegría por todo  mi cuerpo al pensar, que ahora juntas las dos  están  en los Cielos.


Encarna Recio Blanco

domingo, 24 de septiembre de 2017

Reflexiones

 


Balbuceo unas palabras prestadas,  en el ocaso de una noche de verano, cuando los rayos del sol van despareciendo en la solitaria playa.

 Y entonces, los besos robados quedaron en la arena con tu nombre, y que de pronto, borró una ola furiosa.  Mis huesos quedaron para ser el alimento de unas gaviotas enfermas, que veloces, huyeron de aquella playa, entonces, opté por dormir bajo el Cielo infinito de mi pena.

Unas sombras ahora, se movían sigilosas  por el camino  de mi melancolía, con el quebranto de las horas, tras el edificio de mi ruina.
La noche hace añicos a esta espera de siglos contenida, de desazones  y de requiebros en la  morada de mi constante agonía.

 Unos cantos lejanos con voces desafinadas, me hace despertar de mi apatía, y mirando el cortejo fúnebre, presiento que en aquella caja, van a enterrar  lo que yo mas quería.

Empezó mi memoria a  recordar entonces, la noche que  siendo una niña, me enganché de por vida a la pluma, sin saber que decir, ni como hilvanar mis poesías, con  faltas de ortografía y sin terminar el bachillerato.

Pero lo que bien recuerdo es, que todos los días, me escapaba por las rendijas de mi inconsciente osadía, por los pasillos del colegio, un colegio sin  columpios y  sin meriendas ni recreos, llena de barro y sin zapatillas, quería a tan temprana edad, dar un paseo  por el mundo, por la vida.

Me  fui huyendo de mí casa y de aquel entorno ,que en aquellos tiempos, era tan hostil, como un tiroteo, tan negro como el hambre en el  exilio, tan tétrico como una cárcel llena de cerrojos, cuando veía a aquellos hombres como sudaban, con hambre y con sed en aquel frio barbecho.

Quería hacerme mayor y en la Universidad comprendí, que aquel paseo me costó sangre, sudor y lágrimas.

Sigo paseando por el mundo, sigo esperando de la vida, y sigo escribiendo poesías en la arena de esta playa solitaria, o en el ocaso de una noche como esta, de verano.


Encarna Recio Blanco

jueves, 1 de junio de 2017

Reflexiones




Aprender a vivir, a sentir, a caer y levantarnos, aunque a veces, vayamos caminando por senderos sin espinas, otras veces inciertos, es difícil la andadura, y cansados, nos paramos a reflexionar sobre la vida que a diario, tal vez, dejamos pasar, sin darnos cuenta que, cualquier día puede ser el último de nuestra vida.

Ayer vi a una mujer  ciega que a oscuras, miraba desde su prisma el mundo, que tal vez nosotros con luz,  no hayamos percibido nunca. Comprendí entonces, que no existen grandes o pequeños problemas, sino formas distintas de afrontarlos.

Aprendí que la sonrisa es lo último que debe perderse, aún cuando no queden más ramas a las que agarrarnos, incluso cuando las puertas estén cerradas, aún  cuando el sueño nos ciegue, o cuando la vida se nos va extinguiendo.

Comprendo ahora, que lo cierto puede ser una enorme quimera, que los sueños a veces se cumplen, sólo con desearlo, y que el amor,  no es cosa a veces de dos, sino de tres.

Únicamente hace falta un corazón para ponerlo en marcha, y que por más aprisa que vayamos, siempre llegaremos al mismo sitio, y que las líneas de las manos pueden transformarse, dependiendo de los caminos que cojamos a lo largo de nuestro tiempo.

Aprendí que un juego puede ser una distracción para unos, y un gran peligro para otros, que el dolor es necesario, y que las dos caras de la moneda, son inútiles para aquel, que sólo quiere percibir una.

Comprendí que no puedo yo sola, cambiar el mundo, pero sí motivar a otras personas en la tarea de transformarlo. La vida es un sendero ancho, estrecho, grande, minúsculo, rocoso, liso, espacioso o claustrofóbico, estéril o fértil, pero que en la mayoría de los casos, depende de nosotros.

Estas cosas las aprendí ayer, y sólo por que quise prestar atención al mundo que me rodeaba,  únicamente porque abrí los ojos, ya  que muchas veces, los mantengo totalmente cerrados y estoy casi siempre, en las nubes.

En veinte cuatro horas, se pueden aprender grandes cosas, sobre todo, cuando de pronto notamos el dolor, el fuego, el desamor, las tormentas o las luces apagadas.

Por eso ahora no permito pasar ni un solo día más, dejando que el tiempo consuma mis momentos, he dejado de suplicar más días a mi buen Dios, ya que no he sabido utilizar las armas que Él  puso en mis manos, y ese arma, se llama amor.

Vivo ahora cada uno de mis momentos luchando con el arma del amor entre mis manos a diestro, sin siniestro, porque quizás pueda ser mi último momento.

Encarna Recio Blanco.

sábado, 13 de mayo de 2017

Reflexiones



Toda muerte abre una ventana. Si cambias tus tristezas por celebración, entonces, tu también serás capaz de cambiar la muerte, por resurrección, de ti depende cambiar las angustias, por un poco de tranquilidad.
Esta noche que estamos caminando entre estrellas, esta noche que tal vez tú me estás oyendo por primera vez, quiero que a tu alrededor emane un remanso de paz donde puedas meterte.
 Estamos en otoño y las hojas empiezan a caer, hay personas que con en el otoño se abaten con tristezas,  con depresiones, pero hay que pensar que pronto, llega una nueva primavera, donde los árboles empiezan a retoñar, donde la sabia empieza a florecer, donde los recuerdos buenos afloran.
 Para ti esta estrella.

Encarna Recio Blanco

Escucha"TODA MUERTE ABRE UNA VENTANA" en Spreaker.

viernes, 12 de mayo de 2017

La madrugada



La madrugada llega sin pedirme permiso, como un fantasma que quiere atrapar a su presa, como un bandido esperando el atraco, como un enamorado que espera a su amor.

Delante de esta pantalla inmóvil, voy desgranando poesías, relatos y cuentos chinos aunque no sepa el idioma.
 Un cigarrillo…dos…tres…tengo que dejar de fumar uno de estos días susurro, pero, esperaré el momento oportuno, para hacerlo.

Quiero levantarme de este sillón, que me tiene maniatada, cual reo en una  silla eléctrica directamente, para  ser ajusticiada, pero no puedo, no puedo dejar de teclear en   mi ordenador, es como si  quisiera darle el martirio que me suponen los recuerdos, el momento, el pasado y el presente, o simplemente,  lo que se me ocurra en estos silenciosos momentos.

En la vida hay fracasos,  éxitos ,alegrías y tristezas, todo  conglomerado junto a nuestro talle, haciendo un haz con la liviana carga, o tal vez, pesada carga, según nos vaya en la vida, o según tengamos el prisma con el cristal que lo miramos.

He visto a mujeres con esa terrible enfermedad que no quiero ni nombrar que me dicen: ¡Lo he superado!  y van contentas y con  fuerzas pasando el mal trago.

Otras mujeres en cambio,  que al parecer, lo tienen todo, o casi todo, buena posición ,maridos, hijos y demás familia, son la cruz de esta moneda, sus caras parecen de cera, sin un atisbo de sonrisa, sin  esperanzas, me dicen: tengo depresión, y no es que lo dude, pero mas bien creo que tienen de luto el alma, aun sabiendo y si no lo saben, se lo digo por propia experiencia, que podemos tornar la tristeza en alegría en un segundo, no es una utopía puedo decirlo, con conocimiento de causa.

Claro que hay que ser optimistas en la vida, y ver las cosas siempre con un prisma de fortaleza, pues las cosas que a veces creemos que  son malas, pueden ser buenas para sacar conclusiones, para fortalecernos y aprender a ser valientes, en otros momentos que se nos puedan presentar.

Dios a veces, parece que nos traza líneas torcidas,  en nuestros caminos, pero Él no se confunde nunca, siempre son caminos derechos, que no sabemos, o no queremos transitar por ellos, por el fácil, todo el mundo sale corriendo, por el difícil, nos detenemos abúlicos y no ponemos el esfuerzo para conseguir esas metas, situaciones y periplos de la vida.

Las campanas de la torre de la  Iglesia retumban en mis oídos, una tras de otra, no quiero contarlas, el tiempo es como todo, si lo dejas pasar por donde él quiere, te ata de por vida, y si no lo dejas pasar a su  libre antojo, te hace mucho mas libre, me da igual que sean las cuatro, como las cinco, estoy conmigo y con mis amigas las teclas.

La calle está silenciosa, de vez en cuando, mis ojos se pierden por estas calles donde siempre hay bullicio, bodas, comuniones, bautizos y fiestas de guardar.

Pero ahora la calle, esta silenciosa con una tenue luz que dan sombras amarillas, a los pocos viandantes,  que oteo  detrás de mis cristales.

Las palmeras me acompañan, con sus vaivenes placidos que trae  la brisa, me hacen pensar, que estoy en un oasis lejos del mundo de las guerras, de los naufragios que cada día leo  y veo, en los medios de comunicación.

Pero ahora, los cuerpos andantes estarán durmiendo algunos plácidamente,  otros tomando sedantes, otros atracando bancos, otros en las cárceles y los menos, estoy segura, estarán haciendo el amor.

Y yo, que debería de estar en la cama, estoy tocando cual sinfonía celestial, las teclas de este ordenador que me ordena, (Valga la redundancia) un descanso para mi mente y para  mi cuerpo, pues voy a hacerlo caso.

¡Buenas noche…Noche! 


Encarna  Recio Blanco

Escucha"REFLEXIONES-LA MADRUGADA LLEGA SIN PEDIME..." en Spreaker.

martes, 11 de abril de 2017

Reflexiones




El ser humano necesita para vivir, aparte del alimento, del oxigeno y del agua, muchas más cosas, que son tan elementales como ellas.
Necesita amor, besos, no sólo de pasión, sino de cariño, calor, cuando el frío penetre en tus huesos, y no tengas esa energía que pueda reconfortarte.
Una mano tendida en los momentos, que te encuentras en el cemento, necesita que te escuchen, cuando necesites desahogarte, silencios cuando te encuentras entre el tumulto de voces desafinadas que gritan, queriendo ser ellos, los protagonistas de la película.
Necesita  de estos alimentos del alma, que por desgracia, no se venden en ningún supermercado.
 Pero afectos verdaderos, apoyos, ayudas amorosas y  positivas, por eso, al carecer de ellas, muchas personas a veces, se decantan hacia las negatividades, las relaciones toxicas, las drogas, el terrorismo, el robo, el chantaje, y muchos más adjetivos, que degradan al ser humano, un combustible de alto voltaje, que tarde o temprano, si no lo ponemos en práctica, nos explotará inexorablemente en nuestras manos.

Encarna Recio Blanco.

Escucha"REFLEXIONES-EL SER HUMANO NECESITA -" en Spreaker.